JUANJO
JIMÉNEZ
Salía antier un reportaje por la tele en el que el periodista se hacía una gira por Los Ángeles. No por la churrería, sino por California, mismamente.
Amigo mío, unos chaleses en islas artificiales con chalanas de lujo en el amarradero, un paseo marítimo que tardaba en recorrerse en patines una hora y media, y hasta Brad Pitt en una moto esperando a que se pusiera verde el semáforo. Le preguntaba la cronista a uno que hablaba español si a aquella playa iba mucho la parroquia norteamericana. Y le respondió el hombre que no, que los que iban eran mayormente latinos. El americano estaba trabajando y sólo tenía una semana de vacaciones "y si es un directivo de éxito, dos".
24 horas después El País sacaba su información del cómo se ha producido un relevo político crucial en Japón. Durante décadas han gobernado los mismos, y al estar gobernando los mismos durante décadas, la cámara parecía un consejo de ancianos de Mongolia Exterior. Era como el cuarto de estar de Taliarte y las nuevas generaciones han dado por finiquitado al Partido Liberal Democrático para poner al Partido Demócrata de Japón de un señor llamado Yukio Hatoyama que ni lo celebró porque las cuentas del Estado están muy malamente. Dentro de la crónica se explica que por una boda se daban 15 días de vacaciones y que este año por la crisis, ni papa. Y estas son las dos economías más poderosas del planeta.
En 2004 en Alemania los días feriados cayeron en fin de semana, y la economía, por ese tonto asunto, les creció un 0,6 por ciento.
Estos próximos viernes, sábado, domingo y lunes es puente. El día del Pino cae el martes día 8. Hablando con un compadre me explicó cómo soltaba el viernes y hasta el miércoles 9 no disparaba un cartucho. Lo decía mientras se discutía en un telediario si ampliar la ayuda de los 400 y pico euros a los desempleados.
Este rebumbio que va desde los Estados Unidos a Japón pasando por Alemania y el bar del pueblo quizá explica por qué se espera que España, con sus navidades, sus semanas santas, sus fiestas patronales, sus puentes y sus bajadas de tensión va a ser el último país de la eurozona en coger resuello. No voy a ser yo el que renuncie a la parranda entre otras porque no quiero que la foto de la izquierda la pongan en la diana de los dardos, pero coño, es hasta milagroso que existamos.
Enhorabuena a todos.