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100 maneras de conectarse a la Fuente
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Blog 100 maneras de conectarse a la Fuente - Arnau Benlloch

Arnau Benlloch

Soy Periodista especializado en la Inspiración para el Cambio. Mi vocación es la de propiciar la evolución tanto en personas como en equipos de trabajo a través de la palabra.

Sobre este blog de Cultura

En este blog quiero compartir mis inquietudes en temas relacionados con la Inspiración para el Cambio. Mi objetivo es divulgar claves que te ayuden a conectar con esa Fuente universal de la que todos bebemos para impulsarte así a hacer de tu vida una obra de arte.


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  • 05
    Septiembre
    2014

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    Manera 1: Reconoce que hay una fuente

    Comienzo con estas palabras el blog en el que voy a acercarte 100 maneras de conectarte con la fuente.
    Claro está que no solo hay 100, hay miles de maneras de mantenerse ligado a la fuente y pocas veces van por separado, se entrelazan, se solapan, como las circunstancias de la vida misma.
    La primera manera es la más importante: reconocer que hay una fuente.

     

     ¿Qué es la fuente?

     Entre las diversas acepciones de la palabra 'fuente encontramos esta: principio, fundamento u origen de algo.

    La fuente es aquello de lo que todo brota, aquel manantial de vida que compartimos con todos los seres y con todo el universo. La fuente es aquello invisible que a todos nos une y nos hace ser lo mismo aunque no seamos iguales. Unos le llaman energía universal, otros conciencia cósmica, potencialidad pura, Dios…

    El problema con esta última acepción es que en el nombre de Dios la humanidad ha hecho y hace brutalidades asombrosas, por eso, para evitar su asociación con algo meramente religioso prefiero llamar a esta energía ‘la fuente’.

    Manera 1: Reconoce que hay una fuente

    On/off by ESCIF

     ¿Conectarse a la fuente?

    En realidad estamos permanentemente conectados a la fuente, sin embargo nuestros pensamientos y nuestra manera de vivir hace que en demasiadas ocasiones nos sintamos separados de esa fuerza mayor a nosotros que impulsa el mundo desde el principio de sus días.

    Cuando te sientes separado de esa corriente vagas sin rumbo y lo que de manera natural podría convertirse en una vida con sentido, lo vives como una constante carrera de obstáculos.

    Si estás desconectado de la fuente puede que ni siquiera seas consciente de ello. ‘Estar enchufado’ solo se puede experimentar desde lo más íntimo, aunque se manifiesta  en una serie de acontecimientos  que van dando significado a tu senda vital.

     La alfombra roja

     La fuente es ese flujo energético que lo abarca todo y que despliega ante nuestros pies una espléndida alfombra roja por la que caminar, pudiendo así desarrollar de manera natural este instante infinitesimal al que llamamos vida.

    De cómo interpretes las cosas que suceden en esta alfombra dependerá que avances con determinación o bien camines a gatas sobre ella.

    Sentirse unido a la fuente es experimentar que hay algo más que no se ve, que fluye a través de ti a pesar de tus intentos por negarlo o controlarlo todo.  Cuando lo percibes te sientes en comunicación con esa fuerza.

    No es fácil de intelectualizar porque pertenece al mundo de la experiencia, pero si algún día has hallado esa conexión, quizá la olvides, mas en cuanto la vuelvas a sentir la reconocerás y tu caminar se habrá aligerado de nuevo.

     La capacidad de elegir

    Todo es mucho más natural de lo que nuestros cerebros llenos de información nos indican, todo es más sencillo de lo que nuestra mente barrunta cada jornada al despertar.

    Al igual que la margarita obtiene al nacer toda la información que le permite crecer, desarrollarse y morir, nosotros también la recibimos, pero a diferencia de la margarita nosotros sí somos capaces de dejar de comunicarnos con nuestra fuente. A nosotros se nos ha dado la capacidad de elegir.

     A lo largo de tu vida, pase lo que pase, siempre se te brinda la opción de subirte a esa cinta transportadora que te ofrece la fuente y así fluir con lo que la vida te depara o por el contrario vivir en un constante ascenso por empinadas escaleras en permanente actitud de lucha.

    El resultado final va a ser el mismo, todos sabemos cual es nuestra meta última, pero el paisaje a lo largo de tu viaje tendrá colores más intensos y sabores más dulces si te dejas guiar por la sutileza de la fuente.

    ¿Cómo pues conectarte a esa fuente? la primera manera: reconoce que hay una fuente.

     

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