Blog 
Antonio Garzón
RSS - Blog de Antonio Garzón Beckmann

El autor

Blog Antonio Garzón - Antonio Garzón Beckmann

Antonio Garzón Beckmann

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales (Universidad de Passau, Alemania), Diplomado en Turismo TEAT (UNED) y Máster de Nutrición y Dietética. Integrado en el Turismo desde la infancia y dedicado al turismo y la hostelería canaria en el área de Direcci...

Sobre este blog de Turismo

En este blog se publican artículos sobre Turismo, con las siguientes temáticas: ...


Archivo

  • 10
    Diciembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La diabetes en la hostelería

    Padecer de diabetes no debe ser un impedimento para poder disfrutar de una agradable estancia en un hotel. Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebró el pasado 14 de Noviembre, este post resume algunos procedimientos operativos de la hostelería, que se están aplicando en mayor o menor medida, y que tienen el fin de atender las necesidades específicas del cliente diabético, tanto en el área de Alojamiento (habitación) como en el área de Alimentos y Bebidas (cocina y restaurante).

    Alojamiento

    En todos los tipos de diabetes el problema se centra en la carencia total o parcial de insulina, sea por un proceso de autodestrucción de las células del páncreas que producen la insulina (diabetes tipo 1; 5-10% de los casos), sea por una progresiva resistencia a la acción de la insulina por continuada ingesta de azúcares simples (diabetes tipo 2; 90-95% de los casos), o por otras cuestiones (p.ej. diabetes gestacional). En todos los casos hay un objetivo común, que es conseguir niveles de glucosa normales en sangre. En el caso de la diabetes tipo 1, o cuando los pacientes de tipo 2 muestran resistencia a los anti-diabéticos orales, la insulina es de obligada indicación. Es importante para los departamentos de alojamiento (pisos, recepción) saber que la insulina es un medicamento sensible a la temperatura. Su almacenamiento a temperaturas demasiado altas o bajas disminuirá su potencia o concentración y no debe estar expuesta a la luz solar. Los frascos de insulina sin abrir deben almacenarse en un refrigerador. Por ello, en el caso de que la habitación del hotel no dispusiese de una nevera pequeña, debe haber una nevera en la recepción a la que tengan acceso los clientes las 24 horas.  Hay que tener en cuenta que algunos minibares de hostelería no son aptos para la conservación de insulina por ser mantenedores de temperatura sin refrigeración (hace falta un refrigerador con temperatura de 2º-8ºC).  

    Restaurante

    Siga leyendo en AntonioGarzon.com

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook