Blog 
Antonio Garzón
RSS - Blog de Antonio Garzón Beckmann

El autor

Blog Antonio Garzón - Antonio Garzón Beckmann

Antonio Garzón Beckmann

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales (Universidad de Passau, Alemania), Diplomado en Turismo TEAT (UNED) y Máster de Nutrición y Dietética. Integrado en el Turismo desde la infancia y dedicado al turismo y la hostelería canaria en el área de Direcci...

Sobre este blog de Turismo

En este blog se publican artículos sobre Turismo, con las siguientes temáticas: ...


Archivo

  • 22
    Mayo
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Leyes con efectos contrarios a los previstos

    Ya no es el caso aislado de alguna ley. La obtención de resultados literalmente contrarios a los deseados se ha convertido en Canarias en la tónica legisladora habitual de las últimas dos décadas, en lo que concierne a las leyes turísticas y territoriales. Es decir, se aprueban leyes turísticas con unos nombres y objetivos concretos y luego, unos años más tarde, vemos que han producido exactamente los efectos contrarios a los pretendidos y a los nombres con los que en su día tan alegremente fueron bautizadas. Veamos cinco ejemplos:

    1) Ley de Directrices de Ordenación del Turismo (2003)

    Entre los principales objetivos de la Ley de Directrices de Ordenación del Turismo (primera moratoria, aunque ya en el 2001 entraron en vigor dos decretos de moratoria) figuraban la contención del crecimiento poblacional y la congelación del crecimiento alojativo. Sin embargo, la ley produjo exactamente los efectos contrarios: incentivó la entrada de más camas en el mercado de las que habrían entrado en tan corto plazo sin moratoria y, al crear un pico de demanda de mano de obra, fue la causante directa (junto con la burbuja inmobiliaria) del espectacular aumento poblacional de Canarias en los años 2000 a 2007.

    Ha sido la ley de índole turística más perjudicial que se ha aprobado en Canarias y que más desorden urbanístico, demográfico y económico ha creado y es una de las principales causas directas de la actual tasa de desempleo del Archipiélago. Viendo los resultados, quizás el nombre opuesto, "Ley de Des-Ordenación del Turismo", habría sido más apropiado.

    2) Ley de Medidas Urgentes (2009)

    Poco después del pinchazo inmobiliario y en plena crisis económica se aprobó la Ley de Medidas Urgentes (segunda moratoria). ¿Y la "urgencia" para qué? Pues se supone que para reactivar la actividad económica y el empleo. No obstante, el efecto fue el contrario; mantuvo el más absoluto inmovilismo económico. Durante la vigencia de esta ley (2009-2013) no se movió prácticamente nada: por el lado de nuevas construcciones ni un sólo hotel-escuela de gran lujo (única excepción utópica), por el lado de la rehabilitación ningún proyecto acorde a los incentivos anunciados a bombo y platillo (regalo camas, sustitución). A pesar del evidente fracaso de los incentivos ofertados, el Ejecutivo prorrogó esta ley sin apenas cambios.

    3) Ley de Modernización y Renovación Turística (2013)

    Viendo los resultados después de un año de vigencia, el nombre opuesto, "Ley de Anti-Modernización Turística", quizás habría sido más apropiado, pues la Ley mantiene el férreo bloqueo a la modernización en la misma medida que sus antecesoras. Recordemos que "modernización de la oferta alojativa" quiere decir adaptar la oferta a la necesidades de la demanda actual, tanto a través de nuevas construcciones como a través de la rehabilitación de las existentes. La Ley corta por completo una de las alas de la modernización, al mantener la prohibición de construcción de nuevos hoteles acordes a la demanda. Esto es especialmente dañino para islas, como Gran Canaria, que únicamente a través de la renovación jamás podrán adaptar su oferta alojativa en tipología (tipo de establecimiento), categoría (estrellas) y cantidad (número de camas) a lo que la demanda les está pidiendo.   

     

    Seguir leyendo en AntonioGarzon.com

     

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook