Blog 
Blog de Marisol Ayala
RSS - Blog de Marisol Ayala

El autor

Blog Blog de Marisol Ayala - Marisol Ayala

Marisol Ayala

La periodista Marisol Ayala es una de las firmas m√°s reconocidas y seguidas de la actualidad de Canarias desde hace m√°s 30 a√Īos, 25 de ellos en La Provincia. Hace cuatro a√Īos se baj√≥ de la vor√°gine de la prensa diaria y dej√≥ el peri√≥dico La Provincia, rotativo al que le unen lazos sentimentales. Hoy...


Archivo

  • 28
    Marzo
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Sociedad Las Palmas

    Las agendas que viven conmigo

    La agenda que ven ahí me ha acompañado durante 20 años. Una de ellas, tal vez la más querida. Tengo otras más antiguas pero la que muestro la he repasado ayer y he comprobado que guardo teléfonos de personas que no he visto nunca más y otras a las que conocí cuando no eran nadie, unos desconocidos. Confieso que los garabatos, correcciones y tachones me hacen imposible identificar números y personajes. Empecé, como todos, apuntando los fijos y luego le hice hueco a los móviles en el mismo renglón. Un lío. Lo fácil era comprar otra y… pasar los datos pero le tengo mucho cariño. Me la regaló un compañero de profesión y cada vez que la abro le recuerdo. Se llamaba Paco Cansino y fue uno de mis jefes y maestro. Ahí tengo sus teléfonos que ya no suenan pero viven conmigo.Las agendas que viven conmigo

    Me enseñó a revisar las agendas cuando no teníamos noticias. Era sabio. Ese día siempre encontrábamos varias historias. Hoy le dediqué un par de horas y encontré en sus páginas cinco o seis reportajes escondidos entre tanto caos, como si estuvieran esperándome. Los sacaré a pasear. La agenda que ven ha servido, como todas las mías, para sacar también de apuros a compañeros que de pronto tenían que localizar con urgencia a determinados personajes. Uno de los consejos que siempre le doy a los que comienzan en la profesión es no despreciar nunca un teléfono, hacerse con el fijo y ahora también con el móvil; anotarlo donde sea, en una servilleta, en un trozo de periódico, en cualquier lugar. Hasta en la mano. Lo he hecho. Y luego, desde que puedas, meterlo en la agenda.
    Yo sí la entiendo...
    Yo sí la entiendo…

    Tengo una anécdota curiosa que les contaré. Una vez en la redacción buscábamos como locos a Eligio Hernández que había sido nombrado ese día un cargazo nacional. No había manera. Encima nos enteramos de que estaba en El Hierro, es decir, peor, más aislado. Un taxista herreño se prestó a echarnos una mano (recuerden que no había móviles) y en una conversación telefónica me dijo que Eligio estaba pasando el día en la finca de unos familiares. Pregunté un poco y acabé conociendo que en esa finca sé encontraba también un médico conocido. De él sí tenía teléfono, no el de la finca, no, el de su casa que estaba muy cerca del lugar. Llamé insistentemente hasta que alguien que trabajaba en la casa acudió en búsqueda de su jefe, él médico, y de paso, de Eligio. Nunca supe las razones por las que tenía guardado el teléfono del doctor dado que lo había visto un par de veces en la vida. Ni idea. Lo cierto es que tenía su número y sus dos apellidos, truco útil para confirmar su identidad. O recurrir a la Policía Local del pueblo, que no sería la primera vez.

    En fin, agendas que tienen vida propia

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook