Blog 
Blog de Marisol Ayala
RSS - Blog de Marisol Ayala

El autor

Blog Blog de Marisol Ayala - Marisol Ayala

Marisol Ayala

La periodista Marisol Ayala es una de las firmas más reconocidas y seguidas de la actualidad de Canarias desde hace más 30 años, 25 de ellos en La Provincia. Hace cuatro años se bajó de la vorágine de la prensa diaria y dejó el periódico La Provincia, rotativo al que le unen lazos sentimentales. Hoy...


Archivo

  • 18
    Agosto
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Sociedad Las Palmas

    María Ángeles Sánchez. La mujer que derribó dos torres

    Tiene 75 años y 42 los ha dedicado al movimiento vecinal. Valiente y capaz conoce los problemas de Ciudad Alta mejor que los políticos.

    El “caso Canódromo” la convirtió en ejemplo de lucha y hasta paralizar la construcción de 15 plantas a la que Cardona dio luz verde.

    “Las asociaciones de vecinos lograron que en 1975 se instalaran los primeros semáforos en la Avenida de Escaleritas; hoy suena extraño pero no habían”

    Lleva más de 40 años en el movimiento vecinal de Las Palmas de Gran Canaria. Se llama María Ángeles Sánchez tiene 75 años, una vida intensa y una memoria espectacular. Es presidenta de la Asociación de Vecinos de Ciudad Alta (Avecalta), se ha ganado el respeto de vecinos y medios de comunicación y no crean que por su cabeza pasa descansar. Ha sido testigo de los cambios sociales que ha vivido una ciudad que ella ha hecho suya habiendo nacido en Extremadura. Durante 42 años de actividad en el movimiento vecinal de Las Palmas de Gran Canaria no le ha quitado la vista a Ciudad Alta, su zona de guerra vecinal. Respetada y querida a María Ángeles nadie ha podido sacarle una mancha dando por hecho que algunos lo habrán intentado. La barbaridad de edificar las Torres del Canódromo ha sido su lucha más tenaz y el éxito de David contra Goliat. Como jiribilla vecinal tiene buen pico y ante la justicia lo usa con argumentos devastadores. Hoy sigue vinculada a los movimientos vecinales, es tertuliana de radio y escucharla es escuchar un poco lo que muchos piensan. Acallarla es imposible. La entrevista ha sido un recorrido no por su vida, no, por España. Incansable.

    María Ángeles Sánchez. La mujer que derribó dos torres

     María Ángeles Sánchez

    “Te cuento. Llegué a Canarias el 12 de Julio de 1974 porque José Mª García, mi compañero y yo, decidimos vivir en pareja. Por cierto, José María era represaliado político desde finales de los 60 y ya viviendo en esta ciudad lo expulsaron de Radio Las Palmas por asistir a la manifestación ilegal del Primero de Mayo. Un rojo, ese fue su delito”. Franco estaba vivo y sus colaboradores necesarios vivitos y coleando. María de los Ángeles se percató enseguida de las necesidades de Las Palmas de Gran Canaria y que por tanto había que organizar a los vecinos de su barrio en Ciudad Alta para que demandaran mejoras y paliar las muchas carencias existentes.

    Así que a finales de 1975, con Franco muerto cuatro ella y un grupo de vecinos ponen en marcha la Asociación de Cabezas de Listas de Familia; con ese colectivo los logros fueron muchos, por ejemplo, la construcción del Colegio García Lorca y nada menos que la colocación de los primeros semáforos en la Avenida de Escaleritas, que hoy puede sonar extraño, pero así fue”.

    Recuerda que desde ese novedoso movimiento vecinal “iniciamos el expediente de entrega de las escrituras de las 422 viviendas de las casas baratas, lo que suponía legalizar una situación que afectaba a los que más lo necesitaban. Ese logro le dio mucha tranquilidad a esa gente, muchísima. Las casas ya eran de ellos. Sabíamos que nada sería fácil pero ya teníamos un camino andado, sobre todo con los vecinos, mujeres y hombres, que lucharon como jabatos para organizarse y nos acompañaban a la gestiones, a los encuentros con políticos. Nos ayudaban mucho; en fin, un grupo maravilloso que nos estrenamos juntos en el terreno de la reivindicación”.

    María Ángeles tiene la ciudad en la cabeza; habla con pasión porque vivió los cambios que en los años 70/80 se vislumbraban en la sociedad española lo que en Las Palmas de G.C. se tradujo en un interés por las organizaciones vecinales que a su vez dieron paso para que afloraran las asambleas que habían estado solapadas y movimientos, políticos, sindicales, juveniles, de Amas de Casa, cristianos, etc.  Los vecinos de Ciudad Alta fueron conociendo la importancia de estar unidos, motivados por un trabajo que era necesario hacer bien para que se conociera la situación social de todos ellos. “Las carencias en Schamann, Escaleritas, etc., eran un clamor hace 35 años así que con esa premisa, la de exigir mejoras, empezamos a reunirnos en el Colegio García Lorca, en la Avenida de Escaleritas. Ese colegio fue un poco nuestro refugio para activar el movimiento vecinal. He de decir que mis vecinos me necesitaban tanto como yo a ellos”.

    Su actividad vecinal amplía la mirada y entre unos y otros se fijan en la violencia, los divorcios y menores. Sus vecinas, mujeres, estaban ávidas de conocer sus derechos y hacerlos valer. “Empezamos haciendo reuniones de amigas, de vecinos, así fue al principio, hasta que de esas conversaciones salieron los problemas que cada uno tenía o conocía y que eran muchos.”

    Y un día el “caso Canódromo” toca en la puerta. Era verano del 2002: “Nada; un vecino llega a casa para mostrarme una noticia que viene en la prensa. Decía que la AA.VV de Schamann se oponía a la construcción de dos torres de 15 Plantas en el canódromo”. Prende la mecha.

    Ese proyecto había que pararlo así que a la carrera los vecinos reunieron 50 firmas que pedían su paralización. Era un dulce para los constructores pero llegó María Ángeles y los suyos y mandó parar. Ya con la firma del convenio de 2002 y su venta por Inprocansa a Realia, los vecinos deciden denunciar. Por supuesto que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, con Juan José Cardona al frente, dio luz verde a los constructores pero esa luz la apagaron María Ángeles y los suyos que sacaron toda su artillería.

    Para situar al lector sobre el “caso Canódromo” y su repercusión mediática digamos que en los años 70 del siglo pasado, Schamann contaba con un canódromo profesional, en el que se acogían jornadas de carreras de galgos. Esta costumbre menguó hasta desaparecer en la década siguiente y el recinto, de cerca de 20.000 metros cuadrados, se abandonó por completo. “El deterioro invadió el lugar  mientras los propietarios trataban de venderlo al Ayuntamiento en un devenir de cambio de dueños vivimos tentativas de expropiación e incluso una subasta reclamada por los antiguos trabajadores. Por ubicación y dimensiones, era un dulce”.

    El 14 de marzo de 2014, doce años después del inicio del conflicto, la Sección Quinta de la Sala Tercera del Tribunal Supremo dictó una sentencia en firme por la que estimaba el recurso de casación interpuesto por Avecalta contra una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de 27 de abril de 2012.

    Y detrás de ese triunfo estuvieron los vecinos que pagaron el coste del proceso de su bolsillo; amigos, vecinos, ciudadanos y simpatizantes de un movimiento que les enfrentó a los poderes municipales con nuestro personaje convertida en la voz cantante. “Fue un trabajo de equipo y es verdad que durante esos años vivimos momentos muy complicados, pero…”.

    El grande perdió, el chico ganó.

    www.marisolayala.com

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook