Blog 
Blog de Marisol Ayala
RSS - Blog de Marisol Ayala

El autor

Blog Blog de Marisol Ayala - Marisol Ayala

Marisol Ayala

La periodista Marisol Ayala es una de las firmas más reconocidas y seguidas de la actualidad de Canarias desde hace más 30 años, 25 de ellos en La Provincia. Hace cuatro años se bajó de la vorágine de la prensa diaria y dejó el periódico La Provincia, rotativo al que le unen lazos sentimentales. Hoy...


Archivo

  • 08
    Julio
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Vómito televisvo

    Mucho ha tardado el Ministerio Fiscal para cargar contra el vómito televisivo “Entre todos” de TVE que enmascara su falsa labor social con una utilización sistemática de las miserias humanas. Es tremendo que sea precisamente la televisión estatal la que permita un programa de ese tono que, tal como está el país, tendrá temas y personajes para rato. Tema y tragedias. España está plagada de personas cuya situación está al límite y bueno es que se denuncien esos casos pero que muestren lo peor de la sociedad para luego pedir a la misma sociedad que trata de salir adelante que les “echen una mano”, es un ejercicio de hipocresía de campeonato. La Primera ha derivado en la televisión de la caridad, de la vergüenza y de la indignidad. La calidad de TVE va cuesta abajo y el programa en cuestión es una muestra más. Recuerda a los programas más ruinosos de la historia de TVE en su etapa más negra pero con la particularidad de que estamos en el año 2014. El nivel de repugnancia que supone ver a una presentadora regañada, eterna emocionada, pidiendo limosna para solucionar las carencias que debe resolver un gobierno, produce vómito. Lo he visto un par de veces y no completo. Lo hice porque me hablaron del formato “programa lágrima” de la sobremesa y puse interés.

    Toñi Moreno

    Toñi Moreno, presentadora del programa “Entre todos”

    “La Fiscalía ha presentado una demanda en un juzgado de primera instancia contra RTVE, el programa Entre todos y la productora Proamagna por vulnerar presuntamente los derechos a la imagen y a la intimidad personal y familiar de un niño con discapacidad”. ¿En qué manos está TVE que nadie ha pensado remotamente que lo que están haciendo es, presuntamente, delictivo?, ¿nadie en esa casa de locos ha reparado en tamaña indignidad?, ¿nadie ha visto a esos padres abuelos, padres, discapacitados relatando sus miserias sin el menor atisbo de compasión? Nadie lo ha visto o en todo caso, nadie ha sido capaz de parar la ola de mierda de Toñi Moreno y sus historias. La Fiscalía pide una indemnización para al menor de 15.000 euros por daños y perjuicios. Falta saber, y esa es la gran incógnita, si la Fiscalía del Ministerio, bastante politizada, llega a buen puerto. Me temo que no.

    En el caso objeto de la demanda el Ministerio Fiscal considera que se utilizó la imagen del niño enfatizando su discapacidad “con fines conmiserativos” y mendicantes, aludiendo reiteradamente a datos sensibles de su vida familiar. Además, el menor era fácilmente identificable, pues en la emisión del programa se facilitó el nombre y apellidos del padre, así como las iniciales del menor. Por otra parte, su rostro apareció en pantalla “débilmente pixelado” y el resto de su imagen quedaba a la vista de los espectadores, facilitando su identificación. Respeto, cero.

    La demanda, que ya ha sido admitida a trámite, se hace extensiva, como “responsables solidarios”, a Proamagna, productora de Entre todos; Nicolás Díaz Bustos, director del programa, y RTVE. Pero como la justicia está como está, lenta, es decir, injusta, entre recursos y alegaciones pasará el tiempo y entretanto la Toñy llenándonos el salón de lágrimas, llantos y mocos. Leo que en la querella se asegura que ni el progenitor del niño, ni RTVE ni los responsables del programa Entre todos informaron al Fiscal del uso de la imagen e intimidad del menor en el citado programa, en contra de lo dispuesto en el artículo 3 de la Ley Orgánica 1/1982 de protección civil del derecho al honor, la intimidad personal y la propia imagen. Muy edificante.

    Pobres, pobres esos que en un desesperado intento han escrito al programa demandando auxilio. Lo indignante es que en algún caso las miserias que utilizan, y no digo que ocurra en ese mismo programa, pero sí en otros del mismo corte, exigen a los solicitantes de ayuda que tengan un nivel de miseria. No sirve cualquiera. Conozco el caso de un niño canario cuyos padres llamaron a uno de esos programas y le exigieron requisitos, imágenes, claro, para saber si el perfil del chico “se ajustaba al programa”. Y lo rechazaron. El niño sufre una de esas enfermedades raras, con deformidades importantes, pero “no es apto para el programa”, le contestaron. Nunca la indicaron razones concretas. Probablemente querían un nivel de discapacidad alta y humilante para hacer el circo televisivo de un día cualquiera.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook