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Como una brisa de esperanza
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Quiero dedicar estas palabras a todo aquel que tiene a un familiar en la UVI. Sí, como a tí Carmen Delia, o a cualquiera de tus hermanos, o a tí Sonia, como a tantos otros que no conozco. ...

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Quisiera ayudar a tantos que lo necesitan!!!!. Tanto internet, tanto movil, tanto blackberry. Pero nada. Sigue faltando comunícación. Comunicación humana, sincera, de corazón. Pienso que los verdaderos sentimientos no salen a la superficie de esos medios. Y lo verdadero, lo auténtico, y sincero, se ...


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  • 20
    Agosto
    2012

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    Recortar palabras tristes

     

       Voy a coger mis tijeras, la voy a utilizar para recortar una palabra. No quiero verla, pronunciarla ni oír más de ella. Como si no existiese, al menos, en mi diccionario.

       Tijeras, que me las dio una bruja que conocí en una noche oscura, casi sin estrellas, fría y triste. No sabía para qué podría servir esas hojas metálicas, y con esos dibujos tan extraños en su estructura. Ahora lo entiendo, ya sé para qué han de servirme, cual es su función. Bello trabajo, simbólico, pero mágico. Como todo lo que le rodea.

        Pasaré las páginas hasta llegar a la página de aquellas que empiezan con la letra “T”. Buscaré entre todas hasta encontrarla. Cuando la halle, pondré entre mis dedos las tijeras, y no perderé más tiempo. La recortaré, como para olvidarla para siempre. No quiero más dolor ni perder más la calma por sentir lo que ella conlleva. Aniquilaré la palabra tristeza, sin miedo, radicalmente. No permitiré que exista más en mi diccionario. Quiero vivir en una vida de alegrías, de buenos momentos. De experiencias enriquecedoras, únicas a ser posible. Quiero crecer por dentro, y que mi alrededor vaya conmigo. Como si bailásemos juntos, con la misma música. Con la melodía del amor, sin extrañar tanto que sintamos las misma inquietudes.

       Intento no pensar en cosas malas, no quiero ni nombrarlas, yo sé que existen. Si han de llegar, que lleguen, aquí estaré. Mientras sigo disfrutando del olor de la felicidad, y de la ternura que quiero que mi corazón siempre tenga en sus manos. Sentir que las distancias se acortan, que lo imposible se hace fácil y accesible. Ver lo invisible,  palpar con las yemas de mis dedos aquello que parece inalcanzable.

       No me esperaré más, abro los ojos y lo veré. Ahora sin tristeza en mi diccionario, dejando atrás la melancolía, ahora, será más fácil, y veré más claramente lo dulce de esta loca vida.

     

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