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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomía

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 31
    Julio
    2011

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    400 €

     

     

     

    Recibo un hermoso mail de mi buen amigo Blas Cerón, Alhama Vinoteca, e intuyo que serán palabras que me complicaran deliciosamente la vida.

    Con motivo de la llegada a España de 6 botellas de Billecart Salmon Cuvee Nicolas 1961, elegido en la mejor cata de champagne de la historia el mejor champagne del siglo XX, y ante la imposibilidad de beberse una de ellas él solo, ya que el precio de la botella Magnum es de 4.500 €, ha ideado una cata con 14 personas, con un coste de 400€, para poder catar, después de probar algo de jamón, y la pertinente cena: Billecar Salmon Vintage 2004, Cuvée Elisabeth 1999,  Blanc de Blancs 1998, Clos St. Hilaire 1996, Grande Cuvée 1990, Cuvée Nicolas 1961 Magnum. (De todo dos botellas menos del magnum, que lleva incluida la segunda en su estructura). Una cata única y que tendrá en octubre su respuesta con la que organice el importador de Billecart par España, Joan Valencia, con seis sumilleres, entre los que estarán “Pitu” Roca o Alberto Redrado, entre otros, en un local de Barcelona

    Ahí queda la propuesta. Ahí queda la tentación. Ahí quedan las palabras para que esta ocasión única forme parte de nuestras vidas.

    Cuando se lo estaba comentado a Marta comprendía que no se lo debía de estar diciendo. Algunas cosas resultan muy difíciles de justificar, de explicar, y estando las cosas como están sería muy descabellado beberse esos 400 euros en un sueño. Hay que estar muy seguro de saber que la exclusividad tiene nuestros apellidos para lanzarse hacia una aventura así, que durará todo nuestra existencia, sí, pero que supone un sacrificio grande. Tal vez si alguien quisiera esponsorizarme sería una buena solución. ¿Se animan?

     

     

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