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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomía

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 21
    Agosto
    2011

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    DIETAS SALVAJES

     

     

     

    No lo dude, si tiene problemas de peso practique la dieta que propone el cuentista mexicano Carlos Velázquez en el primer cuento de su divertido libro “La marrana negra de la literatura rosa”. “Tú dijiste que con la coca enflacaría”.

    Ahora que estamos en una época tan atolondrada que aparecen dietas como la llegada de mesías salvadores, mejor será que nos tomemos a broma nuestra salvación física. Y Vázquez parece no tener muchos pelos en la lengua en convertir su discurso en un políticamente incorrecto manifiesto de las cosas que no hay que hacer. Mujer embarazada que destroza su feto gracias a las drogas y la bebida, asalto y acuchillamiento a madre adoptiva para poder robarle bien lo que esconde en su caja fuerte, amplia liberalización del pensamiento respecto a las opciones alimenticias de cada uno: “Dios me libre de tener un hijo vegano, prefiero que se haga puto”. Y un largo etcétera, que recorre su breve libro y lo convierte en un motivo para pasar un rato con la sonrisa en los labios.

    Dietas para no perder un matrimonio y poder “coger más”, porque claro, a nadie nos gusta que nos digan en tono cariñoso bonitas palabras que indiquen que somos un “tapir, ornitorrinco y manatí”, aunque uno sea “un pinche seboso”.

    Siento cierto asombro morboso al comprobar nuestra laxa capacidad de credulidad. Aparece una vecina y nos convence de que ella a perdido no se cuantos kilos siguiendo la dieta de tal doctor, que ha leído su libro, llámese Montignac, Dunkan o Atkhinson. Al poco tiempo, y ante las espectaculares ventas de ese libro, más o menos cada dos años nos llegan a las librerías biblias salvadoras ,que tras numerosas ediciones y escalando rangkines en las listas de libros más vendidos, son investigadas por expertos nutricionistas o sencillos y humildes periodistas en programas de radio o de televisión, llegando a realizar torturas no solo a aquellos que siguieron las dietas y se sienten aterrorizados ante lo que les espera, sino a todos aquellos editores que de repente comprueban que esos libros dejan de venderse y son mirados como apestados en las mesas de las librerías de los centros comerciales.

    Pero de lo que aquí se trata es de leer, y de saber leer entre líneas o más bien sobre las líneas, que brutalmente descarga con desparpajo el cuentista Vázquez. La peculiaridad del cuento radica aquí en la visión cínica y desenfada del narrador: “La gente se hasta de los libroclubs, de los clubs de jardinería, de los puticlubs… El único club respetable es la cantina”.

    La nueva literatura que nos llega de México es sumamente interesante porque trata, como en éste caso, de romper moldes con su tradición y entregar visiones menos reconocibles de la personalidad de un país tan marcado como el azteca. Desde las visiones de Elmer Leonar y sus novelas con trasfondo de narcocorrido negro hasta estos

    cuentos. La literatura se convierte en un tamiz donde quedan atrapados los rasgos menos reconocibles y que a veces marcan la auténtica distancia y sabor.

    Tengan mucho cuidado con ésta dieta. Puede arruinar sus bolsillos.

     

     

     

     

     

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