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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomía

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 22
    Diciembre
    2010

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    FUERA DE LUGAR


     

    Me hago la siguiente reflexión: Pienso en un restaurante oriental, durante un tiempo ofrece sus platos, pero no llega a tener la clientela necesaria. Cierra sus puertas. A los pocos días en ese mismo local comienzan obras. En unas semanas donde había una local con caracteres orientales en la puerta aparece un local de estética moderna, de forzado diseño con luces blancas, mosaicos en las paredes y con nombre ecléctico, pongamos por caso PiMenTón. “bistró restaurante”, y se ofrecen cervezas, tapas y la  cocina similar a la de antes pero con estética globalizada. La fusión ha llegado. El ingenio y la necesidad han dado un paso hacia la salvación económica, ya que son los mismos dueños orientales los que gestionan la nueva propuesta. Lo que decía el refrán castellano: los mismos perros con distintos collares.

    Hace unas semanas el hijo de un amigo me contaba que el local que más visitaba en Valencia, mientras vivía allí una temporada, era un bar gestionado por orientales que servían las tapas de siempre, a precio muy bajo y en cantidades más que llamativas.

    Siempre he creído que el día que se junten para formar un negocio de hostelería dos jóvenes emigrantes, pongamos un peruano y un italiano, o un  oriental y árabe, o mexicano y filipino, las propuestas que podrían salir de esas cabezas no pasarían desapercibidas en el barrio y en la sociedad que se instalen, si esa sociedad, evidentemente, es mínimamente abierta y dispuesta a leer la nuevas propuestas con ojos “inocentes”.

    La fusión puede ser a veces un juego sencillo, otros un mundo profundo donde se rompen límites con riesgos bien o mal medidos.

    Y sinceramente esos juegos me interesan. Me da la sensación de que nos cansamos del traje regional y preferimos la transformación e integración urbana, que nos hace soñar que la globalización positiva es posible. Y nosotros podríamos ser parte de ello, al menos nuestro barrio.

    ¿Existirá PiMenTón? En unos días la respuesta

     

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