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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomía

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 06
    Agosto
    2011

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    LICHI

     

     

     

     

    De las noticias que estos últimos días tengo tanto tiempo de leer  no ha sido ni el cierre de elBulli, ni la matanza en Siria las que más me han dolido. La que más ha jodido  profundamente ha sido la de la muerte de Lichi, Eliseo Alberto, escritor cubano, hijo de poeta.

    Un verano de hace algunos años el diario El País publicó una novela suya por capítulos.

    Ya había leído su Caracol Beach y andaba buscando Informe contra mí mismo. Le contaba por esos días a mi hermano Carlos la grandeza del escritor, con imágenes tan potentes que te estallaban en la retina de lector como los aromas del galán de noche, imborrables y eternas.

    Al pasar el dedo por las crónicas de su desaparición éstas hablan de un amigo de sus amigos, que narraba en largas noches historias desternillantes para sus colegas. Y me pregunto con qué acompañarían sus palabras, si con vinos mexicanos en su exilio del D F, con “moros y cristianos” añorantes, o con golpes cortos de ron “paticruzado”.

    Lichi, que sentía pasión por el ajedrez quería ser constructor de barcos. Ahora, cada vez que me siente a jugar en estos días estivales con alguno de mis hijos, moveré el Alfil en su honor, haré barquitos de papel con dibujos de una Cuba que sigo sin conocer, y soñaré con tigres blancos.

    Buscaré alguna escusa para compartir con él el derecho a estar equivocado y me quedaré pensando por qué carajo tenemos que perder a los que nos hacen felices. Incluso si me dejo trazaré un guión de cine, para que también sea una de las peores películas jamás rodada. Y volveré a leerlo, tal vez de manera más lenta, mientras hago tiempo para ir al cine y olvidarme que ha muerto Lichi, un escritor que me hace muy feliz.

     

     

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