Blog 
DESDE MI ESPACIO
RSS - Blog de Pedro Negrín Fernández

El autor

Blog DESDE MI ESPACIO - Pedro Negrín Fernández

Pedro Negrín Fernández

Economista. Politólogo. Masón. Republicano. Socialista hasta la médula. Libre-pensador. Un poco Jacobino y muy buena gente. Tolerante y esctricto en lo conciernente a la invasión de la intimidad, ataques contra-natura, ecologismo,intolerancia, xenofobia,ultra-derecha y/o ultra-izquierda...Todo lo qu...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog pretende contar, desde mi espacio vital (social, cultural,literario,político,analítico.etc), la realidad de los hechos que me hayan impactado en el día. Sólo eso.Que creo no es poco.


Archivo

  • 24
    Junio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    LA MORAL DE LOS MERCADOS

     

    Algunas aerolíneas permiten saltarse la cola del control de seguridad a los viajeros que pagan por ello. En ciertos teatros de Nueva York puede contratarse a tipos que harán horas de cola para comprarnos la entrada. Lo mismo sucede en hospitales chinos, donde se paga a otro para que guarde cola y obtenga nuestra cita con el doctor... Hoy en día pocos censurarán la idea de pagar por abreviar un paso por seguridad o la compra de una entrada, aunque otros con menos dinero llegaran antes. Pero quizás sea más difícil responder que sí a esta pregunta: "¿Debe primar el dinero sobre la urgencia para obtener atención médica?".

    Según Michael Sandel, la respuesta está clara: no. Por eso ha escrito el libro What money can't buy: The moral limits of markets (Lo que el dinero no puede comprar: los límites morales de los mercados). "El más fatídico cambio de las últimas décadas no es el aumento de la codicia, sino la expansión de los mercados y sus valores en esferas vitales que no son suyas", dice Sandel. Y concluye: "¿Queremos una sociedad con todo a la venta? ¿O hay aún bienes morales y cívicos [la igualdad, la solidaridad, la cohesión...] que el dinero no debería comprar?".

    Ya oigo a los ultraliberales más castizos protestando con un "¡Este Sandel es un Jeremías!". Pero Sandel, que conferenció en el 2010 en el CCCB, no es eso, sino un crack de la filosofía política capaz de atraer a 1.115 alumnos a una clase en Harvard. Y no porque allí también caiga el número de profesores y suba el de estudiantes. Sino porque los alumnos abarrotan su curso Justice para disfrutar de sus saberes, que van de Aristóteles a Rawls, puestos al servicio de debates actuales: ¿Es justo el rescate bancario? ¿Debe cobrar más un ejecutivo que una enfermera? ¿Está justificada alguna vez la tortura? ¿Debe permitirse la publicidad en la escuela?... Por esta vía, Sandel arroja luz sobre los modernos dilemas morales, y ha propiciado la conversión de sus clases en una exitosa serie de TV. Tan sorprendente logro acredita su talento, resumido en el libro Justicia (Debate, Debolsillo).

    En tiempos recientes, mientras el puritanismo antiautoritario se reía de quienes aspiraban a distinguir entre lo bueno y lo malo, los mercados aprovecharon el hueco para imponer sus leyes a la política democrática. Así, el pragmatismo ha desplazado a la ética (porque es más rentable), la distribución de la riqueza se ha desequilibrado (porque conviene a los más fuertes), los partidos -¡que dicen representarnos!- ocultan su corrupción endémica (porque les paga las facturas), y la confianza que sustenta la democracia se tambalea (porque para algunos el poder y sus regalías priman sobre el interés general).

    Lean a Michael Sandel. No es perfecto ni bastará para frenar esta deriva. Pero por lo menos señala los excesos de los mercados que nos devoran. E invita a preguntarnos si vamos a adoptar sus modos o si preferiremos otras normas de conducta y otros fines.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook