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Blog DESDE MI ESPACIO - Pedro Negrín Fernández

Pedro Negrín Fernández

Economista. Politólogo. Masón. Republicano. Socialista hasta la médula. Libre-pensador. Un poco Jacobino y muy buena gente. Tolerante y esctricto en lo conciernente a la invasión de la intimidad, ataques contra-natura, ecologismo,intolerancia, xenofobia,ultra-derecha y/o ultra-izquierda...Todo lo qu...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog pretende contar, desde mi espacio vital (social, cultural,literario,político,analítico.etc), la realidad de los hechos que me hayan impactado en el día. Sólo eso.Que creo no es poco.


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  • 02
    Mayo
    2012

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    NO SOLO RECORTES SANITARIOS, ADEMÁS "CASTIGO"

     

    Los recortes en sanidad que estamos sufriendo son espectaculares, pero como todo lo que va mal puede ir aún peor y en este mundo nada hay más obtuso que ser optimista, que nadie crea que no se puede ir más atrás. Les explicaré una novedad que viene de Hungría. La he leído en el diario francés Le Monde, que saca la información del húngaro Népszabadság, uno de los periódicos de más difusión del país de la gran Nikky Blond.

    La novedad es que, con el fin de reducir gastos en materia de sanidad, el Gobierno húngaro ha decidido castigar a todos aquellos diabéticos que no sigan escrupulosamente el régimen que los médicos les han marcado. ¿Como los castigarán? Pues privándolos de acceso al tratamiento de primera, el más eficaz, que el Estado subvenciona. Un ejemplo: en vez de darles análogos de insulina se tendrán que conformar con insulina humana, que no es tan efectiva como la otra y, además, provoca efectos secundarios. Por otra parte, el tratamiento -ese tratamiento de segunda que se les dará, porque los habrán castigado a no recibir el de primera- lo pagarán más caro, porque el Estado les rebajará drásticamente su subvención. Y ¿cómo sabrán qué pacientes no siguen punto por punto el régimen marcado por los médicos? Pues sometiéndolos cada trimestre a análisis de sangre -eso que ahora la gente enrollada llama analíticas- especialmente pensados para controlar los hidratos de carbono que comen. De forma que si la tasa de glucosa sobrepasa los valores estipulados, se los castigará tal como se ha descrito.

    Esa innovación de castigar al paciente va mucho más allá de las discusiones que había lustros atrás sobre si los servicios públicos de salud tenían que pagar o no los costes sanitarios de las personas que llevaban mala vida. Siempre ponían el ejemplo de los fumadores. La gran duda era si los servicios nacionales de salud podían rehusar ayudar gratis a personas que habían deteriorado su cuerpo por no haber llevado una vida saludable. Fue un debate largo y repetido, pero nunca llegó a concretarse en nada. Eso de los diabéticos húngaros sí, y va mucho más allá, porque a base de controles trimestrales castiga a los pacientes de forma que su salud puede resentirse. Es fenomenal. Se ha acabado eso de decirle al médico que sí, que harás caso del régimen que te marca, y luego hacer caso unos cuantos días para, al cabo de unas semanas, acabar saltándotelo a la torera. Esa es la gran novedad en Hungría con los diabéticos pero, aunque no seamos húngaros, ya podemos tener por seguro que esa forma de actuar -castigarte con un tratamiento de segunda si no sigues punto por punto lo que te marcan- no tardará en implantarse entre nosotros, y más en las circunstancias actuales. Diabéticos o no, ya podemos ir preparándonos, porque cuando ese patrón de conducta se instaure no lo limitarán sólo a la diabetes y habrá para todos.

     

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