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Blog DESDE MI ESPACIO - Pedro Negrín Fernández

Pedro Negrín Fernández

Economista. Politólogo. Masón. Republicano. Socialista hasta la médula. Libre-pensador. Un poco Jacobino y muy buena gente. Tolerante y esctricto en lo conciernente a la invasión de la intimidad, ataques contra-natura, ecologismo,intolerancia, xenofobia,ultra-derecha y/o ultra-izquierda...Todo lo qu...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog pretende contar, desde mi espacio vital (social, cultural,literario,político,analítico.etc), la realidad de los hechos que me hayan impactado en el día. Sólo eso.Que creo no es poco.


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  • 07
    Abril
    2012

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    RAJOY: LA FRIALDAD SIMULADA

     

    Mientras estaba en la oposición, Rajoy recordaba a la esfinge. Tan ambiguo era que no sabíamos si era amante del buen rollo o un depredador que sesteaba para tranquilizar al electorado. José Luis Álvarez lo recordaba ayer: la fijación del presidente es el control del tiempo político. No sólo evita actuar en caliente: enfría los problemas hasta su hipercongelación. Rajoy huye de la temperatura de las cosas, generalmente tórrida, y, superado el momento crítico, empieza a proyectar frío sobre el problema dado, procurando no enfrentarse a la realidad sino que la realidad deje de crearle problemas. Congelando los conflictos y problemas, consiguió Rajoy sus tres grandes éxitos: sustituir a Aznar (dándole a entender una continuidad de mayordomía); resfriar a la oposición interna; y obtener la mayoría absoluta limitándose a esperar que el cadáver de Zapatero, triturado por la crisis, pasara por delante de su puerta.

    El problema es que, desde que manda, el frío de Rajoy no enfría. Creyó que podía dejar los presupuestos del Estado en el congelador para después de las elecciones andaluzas, pero mosqueó a los gestores de Europa y no pudo conquistar el feudo de los socialistas. Por si fuera poco, desde entonces los mercados le han castigado (mejor dicho: han castigado ferozmente a nuestra deuda). Los presupuestos de Rajoy han dejado un paisaje francamente decepcionante. Para no irritar a los funcionarios del Estado, ha creado de facto agravios comparativos con los funcionarios autonómicos. Y en lugar de recortar los excesos del pasado, estrangula el futuro: recorta en I+D, en investigación, en becas, en fomento de la exportación y en aquellas infraestructuras que podrían contribuir a desarrollar la economía.

    Diríase que Rajoy prefiere continuar la senda populista de Zapatero. Arbitrariedad, diferencias en el reparto de los costes, gastos inexplicables, trucos de contabilidad para desviar el recorte del Estado a las autonomías... La peronización de la política española sigue siendo el gran peligro: un jacobinismo retórico que no desarrolla a las regiones pobres, pero estrangula a las ricas.

    España está en el punto de mira de los mercados. A este paso, nuestra economía se hunde. De nuevo, como si Zapatero no se hubiera ido, necesitamos una mano europea milagrosa. La falta de responsabilidad y diligencia de Rajoy han quedado en evidencia. Una cosa es la politizada gestión de tu propio tiempo y otra muy distinta es el ritmo que exige la realidad. También está quedando en evidencia la descripción que Rajoy hizo de la crisis. Si era hija de la inconsistencia de Zapatero, lógico era esperar que la llegada del PP fuera mano de santo. Pero la deuda y la burbuja eran españolas por los cuatros costados, no sólo por el flanco socialista: la cruda realidad lo confirma. Lo más inquietante de este momento es que Rajoy y Zapatero, tan distintos de aspecto y discurso, se intenta que parezcan hoy más que ayer, pero menos que mañana.

     

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