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Blog DESDE MI ESPACIO - Pedro Negrín Fernández

Pedro Negrín Fernández

Economista. Politólogo. Masón. Republicano. Socialista hasta la médula. Libre-pensador. Un poco Jacobino y muy buena gente. Tolerante y esctricto en lo conciernente a la invasión de la intimidad, ataques contra-natura, ecologismo,intolerancia, xenofobia,ultra-derecha y/o ultra-izquierda...Todo lo qu...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog pretende contar, desde mi espacio vital (social, cultural,literario,político,analítico.etc), la realidad de los hechos que me hayan impactado en el día. Sólo eso.Que creo no es poco.


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  • 04
    Septiembre
    2013

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    Una propuesta de un librepensador.

     

     

    Homenaje póstumo a José Luis Sampedro. Dijo: 'Soy librepensador por deber de honestidad o respeto a mí mismo y por responsabilidad personal'.

    Homenaje póstumo a Margaret Thacher. No se me ocurre nada.

    Ser librepensador es soso y raro. Porque el librepensador, ni siquiera llega a la categoría de 'independiente'. Yo mismo, soy dependiente de Merkel, de Rajoy, de Cardona  (mi alcalde).

    Ellos me dictan las normas que estoy obligado a cumplir, en base a un algoritmo matemático de votos de partidos, que no tiene nada que ver con las opiniones de los ciudadanos. Y a esa resultante le llaman pomposamente 'democracia'.

    Porque, ¿qué pasa con el 40% de ciudadanos que se abstienen regularmente en las votaciones, más los votantes del 'voto útil'?

    Más de la mitad del censo no quiere decidirse por lo poco atractiva y poco honesta oferta que presentan los partidos oficiales. Siempre las mismas caras con sus añejos vicios, que se autoproclaman adalides de la democracia.

    Estos ciudadanos que se abstienen o votan casi obligados, son esclavos sin derechos democráticos, pues nunca están representados por nadie en ningún estamento de poder. Incluso peor, pues son representados por aquellos que 'expresamente' no desean. Y encima pagan los mismos impuestos que los que votan.

    ¿Cómo podrían participar en la democracia todos estos excluidos de la misma?

    De la misma manera que se obliga a algunos ciudadanos a servir en tareas sociales tales como mesas electorales, jurados, la mili cuando se reimponga si siguen los recortes, etc., este grupo de excluidos debería tener una representación proporcional de escaños que los candidatos de los partidos oficiales.

    Y, ¿quiénes serían? Serían elegidos por lotería y obligados a ejercer junto con los elegidos de los partidos oficiales.

    Para tal menester la autoridad electoral haría una extracción por sorteo entre aquellos que cumplan un buen nivel de méritos (formación básica, experiencia, solidaridad, etc.), superior al nivel de méritos que presentan los peores candidatos de los partidos, que muchas veces es un nivel de casi nada.

    A estos representantes forzosos, una vez elegidos se les garantizaría:

    Un curso intensivo de Administración pública de 100 días. Ya sabemos que los partidos no gobiernan nada en esos 100 primeros días, pues están absortos con el compadreo inicial y el reparto de cargos y asesores. Por tanto, los 100 primeros días de clases de los representantes forzosos no mermarían en absoluto la capacidad democrática del sistema.

    Si el curso le ha quedado corto a alguno de ellos, no pasa nada. Estarán cuatro años rodeados de unos magníficos especialistas que son los funcionarios. Ellos son los verdaderos profesionales de la gestión de la Administración pública.

    Estos representantes forzosos tendrán garantía de excedencia obligatoria en sus respectivos empleos anteriores.

    El curso político, el escolar y el general empieza en Catalunya una vez pasada la Diada nacional del 11 de septiembre, fecha importante para el transcurrir de Catalunya

    Su retribución sería un 25% superior al de sus ingresos según su IRPF personal, con un mínimo que podía ser el salario medio nacional (unos 22.000 euros/año), para aquellos que estén en paro u otras penosas situaciones. Esta retribución también se podría aplicar a los diputados y ediles de los partidos oficiales. Por fluctuaciones estadísticas, seguramente nos costaría menos la broma que el actual sistema retributivo de electos y cargos. Malo sería que todos tuvieran unos ingresos de registrador de la propiedad como el señor Rajoy y tuviera que venir la troika europea a recortar ese más 25%.

    Al final de los cuatro años, vuelta de cada uno a su trabajo y a seguir cotizando para jubilarse un día como el resto de los españoles. Esto también debería ser válido para los que provengan de las listas de los partidos oficiales.

    Cumplido una vez este servicio social obligatorio, ya no serían vueltos a llamar nuevamente para este menester.

    Algunas ventajas del modelo:

    - Nos ahorramos las cantidades que reciben los partidos por escaño ganado, aunque luego la compensemos en parte con el curso de Administración pública.

    - Los designados pelearían por el empleo y la generación de riqueza, incluso por egoísmo propio, ya que lucharían para que las condiciones generales del entorno, propiciaran que todas las empresas, incluidas las suyas, se mantuvieran alejadas de ERE y cierres.

    - Los designados no perderían el tiempo en la economía que hace más ricos a los ricos. Se preocuparían de la economía de hacer menos pobres a los pobres, porque estos consumen el 100% de lo que tienen, al igual que los pensionistas, y coadyuvan a que las empresas tengan necesidad de producir y por tanto de emplear.

    - Al no deber favores a nadie, y menos a los mega ricos, lucharían contra el fraude fiscal como nadie.

    En el siglo XXI hablar de ideologías de derechas e izquierdas es una fantasía demagógica para incautos, ya que la vida y la universidad nos ha hecho ambidextros a casi todos. Por tanto, no perderían horas y horas ante los micrófonos hablando de estas antiguallas.

    - Los designados tomarían decisiones con más sentido común que los electos de los partidos. Estos últimos están obligados a obedecer lo que les manda la 'cúpula' del partido y sus compadreos, aunque tengan que obedecer insensateces.

    - Los designados serían más agiles que los partidos a la hora de formar mayorías para tomar decisiones, pues estarían libres de someterse a la obstrucción cerril sistemática, que es eso a lo que pomposamente llaman 'Oposición constructiva'.

    - Los designados, al acabar su cometido con la legislatura, no tendrán opción de disfrutar de las corruptelas que ofrecen de forma chantajista los medios de comunicación poderosos, actualmente propiedad y al servicio de los mega-ricos.

    - Los designados, para que se tienten la ropa, si cometieran prevaricación o corrupción, recibirán sanciones dobles que las marcadas en el Código Penal o Civil para los ciudadanos de a pie. Esto también se aplicaría a los electos de los partidos.

    Se me dirá que cómo y entre quién se sortea ese servicio social obligatorio. El tema es sencillo. Se hace una bolsa integrada por voluntarios libres (¿listas abiertas?), más voluntarios forzosos (propuestos por los vecinos), más currículos medio-altos (identificados por un observatorio de la Junta electoral). El nivel de todos ellos deberá superar a un nivel estándar previamente establecido por los jueces. Conocido el número de votos de los que no desean votar a la oferta de los partidos, se sortean por circunscripción los escaños correspondientes entre los integrantes de la bolsa.

    No sé en qué porcentaje mejorará la gobernanza resultante respecto de la actual. Pero seguro que no la empeora. Además estimulará a los partidos a 'innovarse' y buscar la mejora continua, que por ahí va la sociedad del siglo XXI.

    Muchas cosas más se pueden ir incorporando al modelo. Lo dejaremos de momento por falta de espacio. Otro día tendremos otro librepensamiento para ampliar más aspectos, si el respeto a las opiniones libres existe de verdad.

     

     

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