Blog 
Desde mi ventana
RSS - Blog de Carlos Campos Acero

El autor

Blog Desde mi ventana - Carlos Campos Acero

Carlos Campos Acero

Maestro de nada y aprendiz de casi todo

Sobre este blog de Nacional

Un blog optimista algo chamuscado por la insoslayable realidad


Archivo

  • 09
    Julio
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El tema de España en la poesía española contemporánea (XI): Hoy, con Ángela Figuera Aymerich

     

     

     

    Paisaje de Vizcaya (País Vasco)

     

     


    Ahora que parece que una buena parte de los españoles que se declaran de izquierdas parecen confundidos con conceptos tales como pueblo, país, patria, gobierno, nación y Estado, conceptos que sin duda inducen a confusión pero que en ningún caso son sinónimos, quizá convendría reivindicar el nombre común de España que a todos nos acoge y ampara. Sin vergüenza alguna. Sin remordimientos de ninguna especie.


    De ahí, mi atrevimiento de traer durante unas cuantas semanas, o mientras el cuerpo aguante, lo que algunos de los grandes poetas españoles contemporáneos han dicho sobre su patria común, sobre la nuestra, sobre España.


    Hoy, a Ángela Figuera Aymerich (1902-1984). Nacida en Bilbao, se la encuadra dentro de la denominada "poesía desarraigada". Profesora de Instituto en Lengua y Literatura, el final de la guerra civil le priva de su plaza y título universitario. Se traslada a Madrid con su familia y allí publica su primer libro en 1948. Su poesía, en un principio muy influenciada por Antonio Machado y Juan  Ramón Jiménez por lo cotidiano y paisajístico de la misma, deriva más tarde a una poesía crítica marcada por un feminismo radical. Murió en Madrid. Les dejo con su poema: "Canto rabioso de amor a España en su belleza":



    Con los ojos cerrados,

    con los puños cerrados, con la boca

    cerrada, España, canto tu belleza.

    Y con la pluma ardiendo y con la pluma

    loca de amor rabioso canto y firmo.


    Belleza sobre ti y en tus entrañas

    de miel y de granito, y en tu cielo,

    y en tus encadenadas cordilleras

    y en tus encadenados hombres, canto.


    De siglo en siglo en olas y torrentes

    de barro ibero, en sucesivas olas

    de tierras y metales agregados,

    de frutos madurados poco a poco

    bajo tu fiero sol, me vienes,madre.


    Me viene tu belleza tierna y dura,

    tu corazón rodando enamorado

    hasta embestirme, hasta llenarme toda,

    hasta romperme el miedo y la corteza.


    De siglo en siglo con tus ríos dulces,

    puertos alegres, míticas ciudades, 

    piedras labradas, torreones, claustros,

    palacios, catedrales y conventos,

    pueblos de tierra, cementerios míseros,

    huertos, jardines, pa tios y zaguanes,

    Cristos sangrientos, sonrosadas Vírgenes,

    lanzas y escudos, cálices y códices;

    de siglo en siglo con cincel y gubia,

    con mística y ascética y pinceles,

    con el arado, el yunque y el martillo,

    la pluma y los telares, me has llegado.

    De sueño en sueño con palmeras y agua,

    con limoneros, nardos y arrayanes,

    vino y almendra, música y aceite;

    de mar a mar, al remo y a la vela,

    con sal y caracolas, con pescados,

    playas doradas, ásperos cantiles;

    de tiera en tierra, con praderas húmedas,

    sierras nevadas, florecidos valles,

    pardas llanuras, parameras ásperas,

    cierzos helados, delicadas brisas

    oliendo a los tomillos de tu aliento,

    de siglo en siglo me has llegado, España.


    Tú me has parido y hecho y traspasado

    de dicha y dolor hasta los huesos

    con tu belleza que se clava y ciñe

    como un silicio rojo en mi cintura

    y hace subir mi sangre a borbotones

    entre garganta y verso para ahogarme

    de amor rabioso,de vergüenza sorda,

    de amor, de amor, de amor, de amor rabioso.


    Porque eres bella España y agonizas

    bajo mis pies, herida en tus cimientos.

    Porque te veo andando entre zarzales

    por todos los caminos rezagada

    con una cruz al cuello y otra al hombro,

    durmiendo en las cunetas de la gloria

    para soñar perdidas carabelas

    con ojos anegados de ceniza.

    Porque te veo escuálida y desnuda,

    comiendo el pan moreno de tu vientre,

    bebiéndote el gazpacho de tu sangre,

    desposeída de oros y de espadas,

    borracha en copas, vapuleadas en bastos,

    por todos malcomprada y mal vendida,

    pordioseando impúdica en la puerta

    de la opulenta Catedral del Mundo.

    Porque te veo presa entre cadenas,

    viuda, asesina y mártir de tus hijos,

    a mil años y un día condenada.


    Porque eres bella, España, y te me mueres,

    porque eres mía, España, y no te absuelvo

    del mal de España, canto tu belleza

    y fecho y firmo a corazón parado,

    boca cerrada y apretados puños,

    clavándome la lengua entre los dientes,

    porque no quiero blasfemar tu nombre.


    "Canto rabioso de amor a España en su belleza",

    de Ángeles Figuera Aymerich




     

    Y mañana, con Juan Ramón Jiménez.  Ahora, por favor, sean felices. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt





    La poetisa Ángela Figuera Aymerich

     




     

    Entrada  núm. 2095

    http://elblogdeharendt.blogspot.com

    Pues tanto como saber me agrada dudar (Dante Alighieri)

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook