Blog 
Desde mi ventana
RSS - Blog de Carlos Campos Acero

El autor

Blog Desde mi ventana - Carlos Campos Acero

Carlos Campos Acero

Maestro de nada y aprendiz de casi todo

Sobre este blog de Nacional

Un blog optimista algo chamuscado por la insoslayable realidad


Archivo

  • 20
    Mayo
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Intelectuales y Democracia: Evitar el silencio, pedir la palabra

     





    Blas de Otero (1916-1979)




    Si he perdido la vida, el tiempo, todo

    lo que tiré, como un anillo, al agua,

    si he perdido la voz en la maleza,

    me queda la palabra.


    Si he sufrido la sed, el hambre, todo

    lo que era mío y resultó ser nada,

    si he segado las sombras y en silencio,

    me queda la palabra.


    Si abrí los labios para ver el rostro

    puro y terrible de mi patria,

    si abrí los labios hasta desgarrármelos,

    me queda la palabra.


    Blas de Otero: "En el principio. Pido la paz y la palabra"

    (1955)






    De los "intelectuales" siempre se ha dicho que constituyen la voz y la conciencia crítica de la sociedad de su tiempo. Claro está, primero tendríamos que ponernos de acuerdo en qué significa hoy día el término intelectual, cuál sería su función, y a quién podríamos calificar como tal.


    Álvaro Delgado-Gal, periodista, profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, y director de Revista de Libros, publica en su blog "Lluvia horizontal", un denso, irónico y crítico artículo titulado "¿Dónde están los intelectuales" [1] en el que después de un exhaustivo excurso sobre la historia de los mismos en Europa (y España) desde el siglo XVII para acá, llega a la desoladora conclusión de que en el momento actual no solo no juegan papel alguno, sino que ni tan siquiera existen intelectuales dignos de tal nombre. 


    Por su parte, el también profesor Andrés Ortega, director del Observatorio de las Ideas y fundador del "Intelligente Unit of Spain", en otro reciente artículo en El País titulado "Transformar el sistema" [2], y ante el cada vez más acechante peligro de que la democracia española degenere en un simulacro, exige renovar una política gripada, alejada de los ciudadanos e incapaz de generar el proyecto y los pactos nacionales necesarios y una nueva transición que cambie la clase dominante por una clase dirigente. ¿Pero quién se hace con el santo y seña de esa función? ¿Una revolución cultural, social y política sin líderes, programa ni objetivos?


    El también filósofo y profesor de la Universidad Complutense, y director de la Revista Claves de Razón Práctica, Fernando Savater, en otro artículo en El País, titulado "Artículo 19" [3] referido sobre todo a la estúpida y criminal guerra que sostienen algunos Estados, especialmente México y los Estados Unidos contra la droga, llega a decir que el pensar que las decisiones humanas son prioritariamente racionales encuentra escaso apoyo en buena parte de las medidas que adoptan los gobiernos; algo que podía extenderse muy bien a lo que en su lucha contra la crisis en Europa y España están haciendo los gobiernos estatales y la propia Unión Europea. Savater termina su artículo con una frase del también escritor filósofo y premio Nobel de Literatura Bertrand Russell: "Si no podemos evitar los demás crímenes, al menos evitemos el del silencio", porque romper la imposición del silencio es el comienzo de la lucha contra el resto de los crímenes. Y para eso es necesaria la palabra, porque la acción, sin palabra, no nos lleva a ningún sitio. 


    "En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios". Al menos eso dice el Evangelio según San Juan (1, 1-2. Biblia de Jerusalén, Declée de Brower, Bilbao, 1998), aunque a mí me gusta mucho más esa otra que dice que a los pueblos solo los mueven los poetas. Cuando todo aquello en lo que creíamos cede ante nuestros pies, nos queda la palabra. ¿No es eso a fin de cuentas lo que nos está diciendo Blas de Otero en sus versos?  No dejemos pues de usarla. En este vídeo [4] pueden verlos y escucharlos en la música y la voz del cantante Paco Ibáñez.


    Les animo decididamente a su lectura, sosegada y crítica, si es posible. Y sean felices, por favor, a pesar de todo. Y como decía Sócrates, "Ιωμεν". Tamaragua, amigos. HArendt




     






     



    Entrada núm. 1867

    http:/harendt.blogspot.com

    "Tanto como saber, me agrada dudar" (Dante)

    "La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura" (Voltaire)

    "La historia del mundo no es un suelo en el que florezca la felicidad. Los tiempos felices son en ella páginas en blanco" (Hegel)

    "Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas" (Isak Dinesen)

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook