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Blog Desde mi ventana - Carlos Campos Acero

Carlos Campos Acero

Maestro de nada y aprendiz de casi todo

Sobre este blog de Nacional

Un blog optimista algo chamuscado por la insoslayable realidad


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  • 30
    Mayo
    2014

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    No matarás

     

     

     

    Cámara de ejecuciones de la prisión de Huntsville (Texas, EUA) 

     

     

     

    A los hombres y mujeres de Amnistía Internacional


    La prohibición de matar no es solo un precepto bíblico. Como dice uno de los personajes de "La peste", de Albert Camus, creo que es algo que está impreso en los genes humanos, aunque a primera vista no lo parezca: "El mal que existe en el mundo -comenta ese personaje- proviene casi siempre de la ignorancia, y la buena voluntad sin clarividencia puede ocasionar tantos desastres como la maldad. Los hombres son más bien buenos que malos [...] El alma del que mata es ciega y no hay verdadera bondad ni verdadero amor sin toda la clarividencia posible".


    Tuve la tentación de escribir una entrada con este mismo título: "No matarás", horrorizado y asqueado por las reacciones en las redes sociales al asesinato el pasado 12 de mayo de la presidenta de la diputación provincial de León, Isabel Carrasco. Al día siguiente del asesinato llegué a poner en mi página de Facebook una nota al respecto: "Me parece repugnante las cosas que se están diciendo y leyendo en las redes sociales sobre el asesinato de la presidenta de la diputación provincial de León. Estoy llegando al convencimiento de que no es la democracia la que funciona mal en España, sino la mente de algunos españoles. A mí, personalmente -decía en ella- me avergonzaría vivir en una democracia que estuviera a merced de gentuza como esa que celebra un asesinato si el asesinado no es de los suyos". Luego, con el transcurso de los días, la noticia se convirtió en una especie de culebrón que me desanimó por completo a comentarla en el blog, pero quedó el hecho incontrovertible del escandoloso proceder de algunos ante la muerte violenta de aquel que no consideran de los suyos.


    La abolición de la pena de muerte en los Estados de la Unión Europea es un hecho del que me siento legítimamente orgulloso. Poco a poco, muy despacio, cada vez son más los Estados del mundo que la proscriben en sus ordenamientos jurídicos. La vergonzosa muerte justo hoy hace un mes de Clayton Lockett en Oklahoma (Estados Unidos), de un fallo cardíaco tras "fallar" los procedimientos de ejecución "normales" previstos, ha puesto de nuevo el asunto en cuestión en ese país en el que ya estuvo abolida durante unos años por una resolución del Tribunal Supremo basada en la declaración constitucional de que no se podrán aplicar penas degradantes ni humillantes a los condenados. Celebraría que este vergonzoso hecho animara a la justicia norteamericana a abolir definitivamente la pena de muerte en toda la Unión.


    No sé si habrá sido casual o intencionado que hace unos días una cadena de televisión repusiera en España la película "La vida de David Gale" (2003), un impresionante alegato contra la pena de muerte del director norteamericano Alan Parker, interpretada por Kevin Spacey, Kate Winslet y Laura Linney, que me dejó insomne toda la noche, aunque supongo que algo habrá influido también el hecho, simultáneo en el tiempo, de haber leído prácticamente de un tirón y sin solución de continuidad "Eichmann en Jerusalén", de Hannah Arendt; "Viaje al fin de la noche", de Louis-Ferdinand Céline; "El corazón de las tinieblas", de Josep Conrad; y la mencionada "La peste", de Albert Camus. Como para desasosegar al espíritu más templado...


    Por cierto, pueden descargar la película desde el buscador de Google sin problema alguno. Y ahora sean felices, por favor, y como decía Sócrates,  "Ιωμεν": nos vamos. Tamaragua, amigos. HArendt





    Ejecución masiva en la República Popular China

     





    Entrada núm. 2072

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    Pues tanto como saber me agrada dudar (Dante Alighieri)

     

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