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Carlos Campos Acero

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  • 27
    Febrero
    2016

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    Pensamiento. Informe Anual 2015-2016 de Amnistía Internacional



    Pensamiento. Informe Anual 2015-2016 de Amnistía Internacional



    Desde este enlace puede accederse al Informe Anual 2015-2016 de Aministía Internacional sobre los Derechos Humanos en el Mundo. Es un texto exhaustivo de cerca de 500 páginas que pueden descargarse, si lo desean, como documento de trabajo o mera información, y leerse por temas, secciones o países.

     

    Amnistía Internacional, comúnmente conocida como Amnistía o AI (en el original inglés Amnesty International), es un movimiento global presente en más de 150 países que trabaja para que los derechos humanos, reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en 1948 y en otros tratados internacionales, como los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, sean reconocidos y respetados. Amnistía cuenta con más de 7 millones de miembros y simpatizantes en todo el mundo. El objetivo de la organización es «realizar labores de investigación y emprender acciones para impedir y poner fin a los abusos graves contra los derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos» y pedir justicia para aquellos cuyos derechos han sido violados.

     

    En el campo de las organizaciones internacionales de derechos humanos, Amnistía es una de las que tiene un historial más largo, la que tiene el mayor reconocimiento, y «según muchos es la que establece la referencia en esta área en general».

     

    Amnistía Internacional fue fundada en Londres el 1 de octubre de 1962, tras la publicación del artículo «The Forgotten Prisoners» en The Observer el 28 de mayo de 1961, escrito por el abogado Peter Benenson. Según el historiador británico Edward Peters, la idea de fundar la asociación surgió de la lectura en 1960 de una crónica periodística que relataba la detención y encarcelamiento de dos estudiantes portugueses por haber hecho un brindis por la libertad bajo la dictadura salazarista. "Desesperando de la eficacia de la protesta individual y nacional, Benenson, con sus colegas Louis Blom-Cooper y Erik Baker, y los miembros del grupo abogados de Justice, fundada en 1957 para exigir el cumplimiento de la Declaración de las Naciones Unidas de 1948, decidió formar una organización cuyos miembros, como individuos, tratasen de lograr la liberación de los encarcelados por sus opiniones, cuidar de que tales presos recibiesen un trato justo, desarrollar el derecho de asilo y ayudar a los refugiados a encontrar trabajo, e instar a la creación de un mecanismo internacional efectivo para asegurar la libertad de opinión y expresión. Benenson y sus colaboradores llegaron a la conclusión de que el medio más efectivo para alcanzar esos fines era la publicidad".

     

    El primer informe oficial de Amnistía Internacional se refirió a la situación de las prisiones en la Sudáfrica del apartheid y fue publicado en 1965, un año después de la celebración de un juicio que había desvelado el uso sistemático de la tortura por la policía sudafricana durante los interrogatorios a los miembros de la mayoría negra detenidos o presos, muriendo algunos de ellos como resultado de los golpes, de las descargas eléctricas o de los azotes con el sjambok (látigo hecho de piel de rinoceronte) que recibían.8 Ese mismo año la organización fue reconocida por la ONU, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la Cruz Roja Internacional, la Comisión Internacional de Juristas y otras asociaciones de derechos humanos, además de conseguir el rango de organismo consultivo del Consejo de Europa.

     

    También en 1965 se publicaron otros dos informes sobre el Portugal salazarista y sobre la Rumanía comunista. Al año siguiente publicó un informe sobre el régimen racista de Rodesia.

     

    En 1968 se reunió en Estocolmo la Asamblea Internacional de AI en la que se adoptó como uno de sus principales fines el cumplimiento del artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU de 1948: «Nadie será sometido a tortura o a tratamiento o castigo cruel, inhumano o degradante». El motivo fueron las alegaciones presentadas por la sección sueca sobre las torturas perpetradas por el régimen de los coroneles en Grecia, que se había instaurado un año anterior mediante un golpe de estado. Inmediatamente AI publicó dos informes sobre el uso de la tortura por el nuevo régimen griego, que tuvo como resultado la expulsión de Grecia del Consejo de Europa ese mismo año por haber violado nueve de los artículos de la Convención Europea de Derechos Humanos aprobada en 1950. Tras la caída del régimen de los coroneles en 1974, AI publicó un informe detallado y documentado titulado La tortura en Grecia: el Primer Juicio a los Torturadores (1975), que pudo realizarse gracias a la colaboración del nuevo gobierno griego, y que, según el historiador de la tortura Edward Peters, es "una de las obras clásicas sobre la documentación y las técnicas de tortura de fines del siglo XX".

     

    En 1972, AI inició la Campaña para la Abolición de la Tortura que incluyó un informe publicado en 1973 sobre la tortura desde 1962, lo que desató las protestas de los estados mencionados en el mismo que, por ejemplo, impidieron que AI pudiera utilizar los locales de la UNESCO en París para celebrar su planeada conferencia sobre la tortura. Ese mismo año AI también publicó un informe sobre la tortura por el nuevo régimen del general Pinochet instaurado en Chile tras el triunfo del golpe de estado militar del 11 de septiembre. A este informe le había precedido otro sobre la tortura en Brasil (1972), también entonces bajo una dictadura militar, y al que siguieron otros sobre la tortura en Irán (1976), Nicaragua (1976), Argentina (1980) e Irak (1981). En 1977 AI recibió el Premio Nobel de la Paz por su «campaña contra la tortura» y en 1978 el Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

     

    En la década de los 80 algunos gobiernos incrementaron sus críticas a Amnistía Internacional. La Unión Soviética alegó que Amnistía Internacional espiaba, el gobierno de Marruecos la acusó de defender delincuentes y el gobierno argentino prohibió la difusión del informe anual de Amnistía Internacional de 1983.

     

    Durante los 80 Amnistía Internacional continuó su campaña contra la tortura y en defensa de los presos de conciencia. Se abordaron nuevos problemas, entre ellos las ejecuciones extrajudiciales, transferencias de personal entre el ejército y la policía, homicidios políticos y desapariciones.

     

    Hacia el final de la década creció la preocupación de Amnistía Internacional por el creciente número de refugiados en todo el mundo. Muchos de los refugiados lo eran a causa de guerras y hambrunas pero, tal y como exige el mandato de Amnistía Internacional, esta organización concentró sus esfuerzos en ayudar a los que habían sido obligados a huir a causa de violaciones de los derechos humanos. Se pedía a los gobiernos que en lugar de aumentar las restricciones a la entrada de solicitantes de asilo actuaran para evitar las violaciones de derechos humanos que les forzaban al exilio.

     

    Además de una segunda campaña contra la tortura, durante la primera mitad de la década hubo dos importantes acontecimientos musicales pensados para que las generaciones más jóvenes conocieran mejor Amnistía y los derechos humanos. En 1986 el tour Conspiración de la Esperanza realizó una serie de conciertos en Estados Unidos y en 1988, coincidiendo con el 40 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en las Naciones Unidas, Amnistía Internacional organizó el tour mundial ¡Derechos Humanos ya!. A lo largo de seis semanas algunos de los músicos y grupos más famosos del momento actuaron en conciertos en los cinco continentes.

     

    Desde su fundación, Amnistía Internacional trabaja para llamar la atención de la sociedad sobre los abusos contra los derechos humanos, y hace campaña por el cumplimiento de las normas internacionales. Procura movilizar a la opinión pública para presionar a los gobiernos que toleran esos abusos.

     

    En 1998 recibió la primera edición del Premio Internacional Jaime Brunet de la Universidad Pública de Navarra a la promoción de los Derechos Humanos.

     

    Los principales objetivos de AI son: La liberación de todo prisionero de conciencia (se define un prisionero de conciencia como aquella persona encarcelada por el ejercicio de su derecho a expresar sus creencias y opiniones de forma pacífica); la exigencia de juicios justos; la abolición de la tortura y de todo castigo denigrante a prisioneros; denunciar las desapariciones forzadas; la abolición de la pena de muerte; la denuncia y condena de abusos tales como la toma de rehenes, la tortura y muerte de detenidos, así como las matanzas intencionadas y arbitrarias, sin importar quién sea el autor ni con qué fin; la protección de los derechos humanos de las personas refugiadas, solicitantes de asilo, migrantes y desplazadas internas; la regulación del comercio internacional de armas; la protección de los defensores y defensoras de los derechos humanos; la defensa de los derechos económicos, sociales y culturales; el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño; la consideración de la violencia y los abusos sobre las mujeres como delitos graves; la rendición de cuentas de los perpetradores de crímenes internacionales ante la justicia, y que sus víctimas vean realizados sus derechos a la verdad, justicia y reparación; la protección de la libertad de expresión, de manifestación y de asociación; acabar con las violaciones de los derechos humanos del colectivo LGBTI; proteger a migrantes y refugiados, solicitantes de asilo, desplazadas o víctimas de trata, aumentando su protección legal y física, garantizando que no se les niega su derecho a la educación, a la salud o a la vivienda. 

     

    AI efectúa su acción por medio de misiones de investigación para recabar información sobre denuncias de violación de los derechos humanos, así como misiones de observadores. Una Red de Acciones Urgentes en los casos de pena de muerte, por medio del envío de cartas al respectivo gobierno. Este sistema también funciona para la liberación de los prisioneros de conciencia. Campañas internacionales para promover los derechos humanos. Cooperar con otras organizaciones, con las Naciones Unidas y las organizaciones intergubernamentales de carácter regional. Organizar programas de educación en derechos humanos y defensa de los derechos humanos para crear conciencia sobre el tema.

     

    Amnistía Internacional es una organización mundial de voluntarios compuesta de Secciones, Estructuras, redes internacionales, Grupos afiliados y miembros internacionales. La máxima autoridad en la dirección de los asuntos de la organización recae en el Consejo Internacional. También tiene un Comité Ejecutivo Internacional (CEI), cuya función primordial es proporcionar liderazgo y orientación estratégica a la organización en todo el mundo. La gestión diaria está a cargo del Secretariado Internacional (SI), encabezado por un secretario o una secretaria general, bajo la dirección del Comité Ejecutivo Internacional. El SI tiene su sede en Londres, Gran Bretaña. 



    Pensamiento. Informe Anual 2015-2016 de Amnistía Internacional



    Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt

     
     
     

     

     

     

     

    Pensamiento. Informe Anual 2015-2016 de Amnistía Internacional

    HArendt

     

     

     

     

    Entrada núm. 2625

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    La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)

     

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