Blog 
El Cyberdiario
RSS - Blog de David Arráez

El autor

Blog El Cyberdiario - David Arráez

David Arráez

Responsable del Cyberdiario, sección de tecnología de este periódico en el que estás, y creador de usuarioarraez.com, este curioso personaje no para de meterse en cualquier lío relacionado con la tecnología. Colaborador de diferentes publicaciones y según dice, "dueño del mejor trabajo del mundo: es...

Sobre este blog de Tecnología

Toda la tecnología vista desde un punto de visto diferente y cercano, para todos los públicos y los paladares más exigentes. Es hora de que los tecnicismos se queden a un lado para dar paso a una nueva forma de entender la más moderna electrónica.


Archivo

  • 24
    Noviembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    DE IPADS Y CONGRESISTAS TORPES

     

    En una ola de robos sin precedentes, los iPads de los parlamentarios españoles se volatilizan como por arte de magia.

     

    Estos días atrás las redes sociales echaban humo por la misteriosa y coincidente ola de robos a parlamentarios de nuestro congreso. 

     

    No deja de ser una suerte esto de dedicarse a la política. Cuando uno tiene la suerte de empezar a representarnos en el Parlamento, recibe un ‘kit digital’ –un iPhone, un iPad y línea ADSL por si acaso vives en el pleistoceno y no la tienes ya– para realizar sus tareas parlamentarias. Lo del ADSL no deja de ser una cosa extraña ya que, imagina uno que habrá Wi-Fi en todo el parlamento. 

     

    Pero no nos enredemos, volvamos a los iPads desaparecidos. En previsión de roturas o robos, porque si algo tenemos en este país es que somos muy previsores –nótese la fina ironía– el parlamento contaba con 30 iPads de sustitución. Es decir, que ante el más que poco probable caso de que alguna de sus señorías sea más manazas de lo normal –vuélvase a notar la fina ironía de nuevo– y el iPad se rompiera, pues por recambios que no sea. No vaya a ser que alguno de los parlamentarios no pueda hacer su trabajo por falta de un iPad.

     

    Pues bien, un año después de haber sido entregados esos iPads, ya no queda ninguno de sustitución. Exacto, ni uno. Eso significa que los torpes manazas parlamentarios españoles se cuentan por docenas... O no. Tal vez no sean torpes manazas sino sibilinos amigos de lo ajeno, en este caso de los iPads ajenos.

     

    Y es que no deja de ser curioso que si hacemos un secillo cálculo, así a ojo, vemos que el 8,5% de los parlamentarios iPads han sido robados o han desaparecido, en una ola criminal sin precedentes en el mundo tecnológico. Ni los más viles ladrones de camiones en las Montañas Rocosas norteamericanas tienen tal precisión.

     

    Por mucha gente que conozcas en posesión de un iPad –y en posesión de mucha mala suerte–, no se llega a ese porcentaje de robos. ¿A cuántas personas conoces que tienen un iPad o cualquier otra tableta? ¿Y a cuántos se la han robado? Pues ya tienes tu respuesta...

     

    Y entones uno se pregunta; ¿Qué pasa con los iPads del parlamento? ¿Están malditos? ¿Hay un inteligentísimo caco que se dedica a campar a sus anchas por el hemiciclo robando aquí y allá? ¿Por qué ese inteligentísimo caco únicamente roba los iPads de los parlamentarios, pagados con tu dinero y el mío, y no otros objetos de valor de propiedad más unipersonal? 

     

    Llegados a este punto ya empieza a pensar que algo huele mal en todo este asunto, y más aún cuando ninguno de los dispositivos sustraidos ha sido recuperado. Y es que mi madre me decía cuando era pequeño “piensa mal y acertarás”, y si ninguno de los dispositivos ha sido recuperado, pese a incluir un más que eficaz sistema de localización, mejor pensamos mal.

     

    Porque sí, los dichosos iPads son fácilmente localizables mediante la aplicación que trae el propio sistema operativo del dispositivo. ¿Dónde están? ¿Por qué no los buscan? Me da que voy a seguir pensando mal sobre el asunto...

     

    Para rematar, la gente de la calle –siempre tan ocurrente– ya ha puesto en marcha una iniciativa popular y divertida en la web de apadrina un congresista torpe, aunque igual habría que cambiar su nombre por el de www.apadrinauncongresistachorizo.com

     

     

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook