Blog 
Las Estaciones y Los Días
RSS - Blog de Israel Olivera

El autor

Blog Las Estaciones y Los Días - Israel Olivera

Israel Olivera

Periodista. Del norte al sur.

Sobre este blog de Nacional

De lo cultural, de lo político y de lo social


Archivo

  • 01
    Septiembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Yo fui uno de los desalojados de Ojén

    4 de la mañana. Una llamada telefónica. Y el terror a perderlo todo.

    El cielo inflamado, color púrpura palpitante. Las pavesas prendidas flotando en el aire. Una lluvia densa de cenizas blancas. Una bofetada de calor en la cara al salir a la calle. Un grupo de vecinos asomados a la ventana. Gente que corre, que grita.

    Antonia aprieta a Daniela, 8 meses, contra su pecho.

    Corro hacia el coche detrás de ellas. Una bolsa de pañales y biberones en bandolera. En el camino observamos el cielo en combustión. Abrumador. Y el rugido sibilante de un fuego que se intuye. esquivo, que se huele en el aire denso, pero que no se ve. Como un fantasma que deja un rastro.

    La Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil avisan. Hay una salida hacia la costa, hacia Marbella, quedaría cortada minutos después de las cuatro de la mañana, y otra hacia Monda, hacia el interior, hacia Sierra de las Nieves, quedaría también cortada sobre la misma hora. Recogemos a familiares, nos cruzamos con amigos, vecinos y vecinas. Rostros de angustia, de preocupación. Las luces rojas de los bomberos como una señal entre la neblina de cenizas. Las luces azules, titilantes, de la policía marcando el camino. Y tras ellos la luz naranja, vibrante, anaranjada, súbita, desgarradora, de las llamas vivas que se ven en la vaguada. Un caballo blanco tirado del bozal por su dueño, como una aparición se nos cruza.

    Antonia aprieta a Daniela, 8 meses, contra su pecho.

    Dejamos atrás la estela de un pueblo blanco que se pierde entre el humo, entre los hilos negruzcos de bosque quemado que lo impregnan todo. Una humareda que esconde la luna, que la tiñe de rojo violento. Miramos hacia adelante, solo hacia adelante. Lo seres queridos, juntos, en silencio, en el coche, huyendo del fuego.

    Antonia aprieta a Daniela, 8 meses, contra su pecho.

    La sensación de vulnerabilidad, de desasosiego, de profanación. Un miedo atávico que cala los huesos. Un sentimiento de temor primitivo, antiguo. Impotencia. Culpabilidad al saber que has dejado a otros atrás.

    Solo pienso en una cosa. Antonia aprieta a Daniela, 8 meses, contra su pecho.

    Yo fui uno de los desalojados de Ojén. Estamos bien. El panorama es desolador, doloroso. Pero estamos biem. Estamos bien.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook