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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 28
    Julio
    2012

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    Exclusiones

    Va por la calle y se tropieza con una silla vacía. Las sillas tienen dueño o lo han tenido. Una silla libre que no está al servicio de nadie y en la que ningún sujeto pone sus posaderas. Ningún individuo goza de plena libertad para hacer lo que se le antoje totalmente. Un silla tampoco. Depende de alguien o no. Y si ya no depende está sola, con alguna ausencia, sin rumbo fijo, extraviada... 

    El hombre de la calle se sienta en ella. Le acoge. La silla no puede huir. Uno imagina a quién pudo pertenecer... Ahora está completamente sola y abandonada. Aún sirve. El tipo sigue sentado. La silla recobra impulso, vuelve a funcionar... Se levanta. Le mira como diciendo que no la deje tirada. Pudo escapar de alguna casa o la dejaron ahí. Vuelve al vacío después de estar ocupada brevemente. 

    La silla pide socorro sin que podamos oírla. No se mueve. No sé si lleva mucho tiempo o poco. Triste sino el de una silla que abandonan y el de una esclava silla. El varón se distancia y ve a uno que se la lleva. La coloca en el furgón de los trastos. La silla vierte una lágrima o dos y las ruedas giran. La furgoneta se pierde por el oscuro horizonte de la ciudad gris.

    Él camina y vuelve a tropezar. Esta vez con un señor que parece estar solo, sin rumbo fijo, extraviado... Tiene una cara muy similar a la suya y no sabé a dónde ir. Un guardia se acerca, le coge y le introduce en el contenedor de los residuos... Veo otra silla vacía y otro hombre vagando. Se parece a mí. Es curioso. El mismo guardia se aproxima... Mañana puede tocarle a usted, usted, usted...       

     

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