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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 24
    Septiembre
    2012

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    Imposible existencia

    Me acabo de despertar y estoy en un páramo. Un territorio arenoso. Otras veces despierto en la abundancia. Al dormirme, allí donde me encuentre, siempre regreso como si no hubiera pasado nada. Hago mi vida normal o anormal y hasta la noche. Vuelvo a dormirme para que mañana pueda uno madrugar o no... ¿Pesadillas? ¿Sueños? ¿Realidades?... Ocurre simplemente.

    Sólo hay arena por todas partes. No llevo cantimplora y hace un calor espantoso. Veo, veo... ¡Un policía! Será mejor que me marche. No sea que solicite mi documentación. Creo que no tengo. Le preguntaría por si tiene agua... No. Buscaré un grifo para echar un trago... Veo una botella. Tiene un mensaje en su interior. Echemos una ojeada a ver qué dice... "¡Socorro!" Alguien está en apuros. Yo mismo podría haber sido el autor del texto si tuviera papel, lápiz...

    Ahora veo un área de servicios con restaurante. ¡Bien! Pediré una bebida fría y un buen menú. Un momento... No tengo ni un céntimo. Debe ser un espejismo. No. No hay carteles que te indiquen la salida. Ni un dispensario por si te sientes indispuesto... Si pudiera dormir volvería a mi lugar al despertarme. No es fácil dormirse con estas sofocantes llamas. Regresaría a mi vida normal o anormal. Bolsillos huecos, sin trabajo, sin ayudas, sin cobertura sanitaria, sin hogar, sin papeles...

    Pesadilla, sueño o realidad. Mi vida, eso sí, es un vacío. Otras veces despierto en la abundancia. Y no quisiera dormirme, aunque me duerma, para no volver a despertar en el infierno. Ahora quiero pegar el ojo y regresar. Dormirme nuevamente y tener la fortuna de despertarme en un campo fértil. En el que me pueda aferrar a la imposible existencia de la dicha y del porvenir.                

     

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