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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 24
    Abril
    2012

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    Lluvia de multas

    El estado del Estado está en situación de vigilancia intensiva. Los doctores de la cosa, para salvarle, le inyectan anemia y casi no puede respirar. Los aficionados a pillar catarros no paran de toser. El virus revolotea y enseña las uñas, igualmente, a los que muestran un escudo protector. Los pasajeros de segunda o de tercera división caen en primer lugar. Pero los de primera terminarán hundiéndose en este Titanic agujereado que galopa y corta el viento caminito del desastre total...

    Ahorrar y recaudar como sea son los objetivos. Paga los platos rotos la población tras los más deslumbrantes despilfarros. Caprichos y burbujas por parte de las administraciones de todos, además de las prebendas de la "gente guapa" y de la recesión internacional en los países desarrollados insosteniblemente como chispa inicial de la crisis. Entre otras cuestiones, hay que poner multas de tráfico y de lo que se tercie. ¡Muchas!   

    La vía pública estára inundada de radares y de guardias para multar a los conductores y a los viandantes que merezcan ser sancionados por su propio bien. La cuestión es recaudar y ayudar con fiines balsámicos a la ciudadanía. El guardia que ponga más sanciones ganará un jamón de Guijuelo. El segundo en el ranking obtendrá el hueso del jamón. Y el tercero, una tabla jamonera para poner el jamón cuando consiga ser el líder.

    Es fácil imaginar una legión de guardias con los bolis ardientes y los talonarios de multas echando humo. El que adelante por la izquierda a otro peatón obtendrá una multa por cortesía del consistorio. La prisas no son buenas. El que choque con otra persona, adrede o sin querer, también será multado. No podemos olvidar nuestros buenos modales.

    Si ustedes caminan por la acera a gran velocidad, multa para disminuir el estrés ciudadano. Se confiscará la recaudación de los pedigüeños. Los guardias se tomarán unas cañas con el importe y entregarán el resto del botín a la superioridad incompetente. Todo sea por rescatar a los pobres de la indigencia. No será posible dar besos en plena calle. Es una ordinariez capaz de transmitir gérmenes.

    Sin embargo, no pasará nada si ustedes se pelean con alguien, ya que es una actitud decente que no perjudica las buenas y tradicionales costumbres. Los conductores que no suelten una buena ráfaga de polución tendrán su castigo económico y perderán puntos. El bienestar ecoilógico lo impone. Es obligado sacar el pescuezo y discutir con otros conductores si no se quiere obtener el premio de una penalización. Esto supone un desahogo que beneficia seriamente la salud. 

    A aquellos que respeten las señales de tráfico les caerán las multas más gruesas. Queremos personas sanas. Que disfruten. ¡Ah! Los guardias se reservan el derecho de multarles por cualquier otra razón que consideren inoportuna. ¡Y canten! Canten ustedes bajo la lluvia... de las multas.          

     

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