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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 19
    Diciembre
    2012

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    No me acuerdo

    Entra un actor o una actriz al escenario y se dirige al público.

    Muchas gracias por estar ahí, señoras y señores, señores y señoras. Espero que les guste y que pueda interesarles. Empezamos... ¿Cómo empezaba? ¡Ah, sí! Pues no. Creo que no empezaba así. No me acuerdo. ¡Menudo corte! Les juro que es la primera vez que me ocurre. 

    Ustedes pensarán que estoy bromeando. No, no. Es verdad. No me acuerdo de cómo empezaba lo que estaba a punto de empezar... Simplemente. Ya digo. La primera vez. Y espero que sea la última, claro. Sé que no suele ser muy habitual.

    Nadie sale a un escenario, normalmente, y se le olvida lo que tiene que decir. Puede pasar. Hoy está ocurriendo de la forma más inesperada. Qué le vamos a hacer... El primer sorprendido soy yo. Me sabía la letra, la tenía bien memorizada, y ahora resulta que me quedo como una página en blanco.

    Es terrible. Lo confieso. Será mejor que me vaya con mi idiotez a otra parte y que les devuelvan a ustedes el importe. Lo siento. No volverá a ocurrir. No se puede ir al teatro y que el actor o la actriz de turno no se acuerden de las cosas.

    Es imperdonable. Así que me marcho antes de que se enfaden conmigo y de que me tiren los trastos encima. Vuelvo a repetir. Lo lamento. Silben, pataleen, insulten... Yo lo haría si alguien fallara como servidor está fallando. No lo tenía previsto.

    Qué más puedo decirles... No voy a tirarme por la ventana. ¡No, no y no! Esto no puede volver a repetirse. No me lo perdonaría nunca. Les aseguro que lo tenía perfectamente ensayado. No sé cómo he podido olvidar lo que no debería haber olvidado. Perdonen.

    ¡Un momento! Empezaba... Lo tengo en la punta de la lengua. ¡Ya! Empezaba así. "Érase una vez un pobre y un rico. El pobre hombre estaba en crisis por culpa del otro. El otro vivía muy bien gracias a que el hombre pobre vivía muy mal"...

    ¿Qué pasaba después? Hasta ahí llego. Pero de ahí no paso. No. No me acuerdo de más. Cuando me lo sepa del todo y no se me olvide les avisaré y lo cuento completamente. ¡Menudo corte! No insisto. Mil disculpas. "Érase una vez un pobre y un rico"...

    ¿Por qué no continúan ustedes a partir de donde me he quedado antes, con perdón, para tener la historia completa?... En fin. Muchas gracias, señoras y señores, distinguido público. Es terrible. Lo sé. Me voy corriendo... Gracias por venir y que les devuelvan el importe de la localidad. Buenas tardes. ¡Huyo!...  

    Dedicado a Alan. Él ya sabe por qué

     

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