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Blog No sin mis céntimos - Susana González

Susana González

Estuve dando clases de macroeconomía en la Universidad de Standford. Dejé todo aquello para dedicarme a crecer. Ahora mi clase tiene un aforo ilimitado y el pupitre está en tu escritorio.

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De donde inviertas, recogerás inversión. Invierte en futuro, invierte en ti.


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  • 03
    Octubre
    2015

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    metales preciosos

    ¿Invertir en metales valiosos?

    ¿Invertir en metales valiosos?

    En tiempo de mis bisabuelos era común que las personas guardaran sus monedas de oro y plata en una botija de barro que luego enterraban en el patio o en algún lugar secreto. En algunas regiones de Latinoamérica, hasta no hace mucho tiempo, corrían leyendas de “entierros”, y más de un aventurero o buscador de tesoros gastó su tiempo y esfuerzos en la búsqueda de esos ahorros ancestrales.

    Y es que independientemente del tiempo que pase, los metales y las piedras preciosas mantienen cierta estabilidad en cuanto a su valor; y es que salvo algunas variaciones producidas por el mercado, tienen una tendencia a aumentar con el paso del tiempo. Es por esa razón que en los mercados bursátiles se comercia con esos metales, tal y como se hace con el petróleo y los papeles financieros.

    Ahora bien, en épocas recientes han aparecido en Internet algunas páginas donde se “vende” oro y otros metales por fuera del mercado bursátil. Es como si le dijeran que acumulara oro en una botija. Hay que ejercer mucho cuidado con estas ofertas.

    En primer lugar me gustaría explicar la diferencia entre el oro de uso personal y el oro de inversión. Éste último es el que se comercializa en los mercados financieros y su presentación es el popular lingote de 12,5 Kg que vemos en las películas y series de televisión. Ninguno de nosotros jamás podrá comprar un lingote de este oro para guardarlo en nuestra caja fuerte personal. Estos lingotes vienen con un certificado de pureza y debe estar resguardados para garantizar tal pureza; y por eso normalmente está guardado en bancos y reservas gubernamentales. La única forma de participar en ese mercado es a través de un corredor de bolsa o casa de inversión.

    En segundo lugar está el oro para uso personal. Este puede venir en monedas, joyería y lingotes que no exceden a 1 Kg de peso. El precio de este oro no es tan estable como el oro de inversión. Sigue siendo oro, pero puesto que la custodia del mismo no está certificada, el valor por lo general es mucho menor. En el mejor de los casos este es el oro que ofrecen las diferentes páginas de Internet.

    No está mal querer comprar oro a fin de mantener el valor de nuestros activos. El problema es que los incautos compran este oro al precio del mercado bursátil, pero cuando lo quieren vender se dan cuenta que su valor no es el mismo. De ahí que si queremos comprar oro o cualquier otro metal debemos estar seguros de que el precio de compra esté en consonancia con su precio real y no con el supuesto precio del oro de inversión.

     

     

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