Blog 
No sin mis céntimos
RSS - Blog de Susana González

El autor

Blog No sin mis céntimos - Susana González

Susana González

Estuve dando clases de macroeconomía en la Universidad de Standford. Dejé todo aquello para dedicarme a crecer. Ahora mi clase tiene un aforo ilimitado y el pupitre está en tu escritorio.

Sobre este blog de

De donde inviertas, recogerás inversión. Invierte en futuro, invierte en ti.


Archivo

  • 24
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    reservas capital

    Las reservas de capital y los pequeños empresarios

    Las reservas de capital y los pequeños empresarios

    La semana pasada me contaba un antiguo amigo que desafortunadamente había tenido que declararse en quiebra a causa de una cantidad importante de materia prima que se había dañado por un error del operador de una máquina extrusora de plástico. Mi colega es un pequeño empresario que invirtió un capital importante de sus ahorros en una pequeña fábrica en operación. La materia prima había sido comprada para atender un pedido especial de uno de sus clientes, y ahora no tenía manera de continuar con la operación.

    Este tipo de situaciones son muy frecuentes en los pequeños emprendimientos, aunque en realidad existen ciertas previsiones que de tomarse podrían reducir casi a cero estas situaciones imprevistas. Tal y como personalmente podemos hacernos a la costumbre de ahorrar para nuestro futuro, las empresas, no importa si son grandes y pequeñas, también deben tener sus fondos de ahorro. Estos fondos reciben el nombre de reservas.

    La mayoría de las legislaciones nacionales establecen que todas las empresas están obligadas a apartar cierto porcentaje de sus ganancias anuales a un fondo de reserva, en España ese monto es del 10%. Es decir que, si una empresa tuvo una utilidad neta al final del año fiscal de €10,000, está obligada por ley a guardar en un fondo especial la cantidad de €1,000, que se irá acumulando conforme ésta continúe en operación. Esta reserva “legal” (llamada así porque la ley obliga a eso) no puede usarse como capital de inversión ni de operación, pues su propósito es precisamente hacer frente a situaciones inciertas que puedan presentarse en el futuro.

    Sin embargo, los empresarios previsores no se conforman con esa reserva legal. En general es razonable establecer otros tipos de reserva, bien sea en los estatutos de formación de la empresa, o de manera voluntaria al terminar cada año fiscal, con el fin de poder contar con fondos suficientes para enfrentar situaciones de emergencia. Una recomendación austera es que las reservas adicionales dupliquen la reserva legal. Por ejemplo se podría establecer en los estatutos de la empresa un fondo obligatorio equivalente a otro 10% de las ganancias anuales netas y tener otro fondo voluntario que podría fluctuar entre el 5% y 10% adicional.

    Por supuesto, así como se requiere disciplina para construir un fondo de ahorro personal, estos fondos adicionales requieren determinación y austeridad por parte de los empresarios, pero a la larga la reservas de capital permitirán que nuestra empresa perdure en el tiempo a pesar de los problemas que se nos presenten.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook