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Diego R. Moreno

“Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos” - Heinrich Heine (1820)

Sobre este blog de Cine

O.P: En jerga cinematográfica, dícese de la primera obra de un director. Trata al cine con una visión personal y cercana, tanto el de cartelera como el ya pasado. Recomendando las películas de las carteleras y otras para ver en un día de estar en casa.


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  • 04
    Mayo
    2014

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    'Aprendiz de Gigoló' - Woody Turturro

     
    Desfilan por la pantalla los títulos de crédito de apertura. Los nombres se suceden de forma moderadamente rápida y sin excesivos adornos, para que la atención del espectador no se pierda en detalles irrelevantes. Suena de fondo, como era de esperar, una breve sesión de jazz, y cuando la cámara por fin se despierta, descubrimos que estamos en Nueva York. Así comienza 'Aprendiz de Gigoló', un filme que tiene la desfachatez de hacernos creer que es una película de Woody Allen ('A Roma con Amor', 'Blue Jasmine'), cuando en realidad, es un filme en el que sólo aparece Woody Allen... y gracias.

    John Turturro es el hombre que realmente mueve los hilos. Más conocido como uno de los actores fetiche de los hermanos Coen, inolvidable su momento Jesús Quintana en la sublime 'El Gran Lebowski', se aventura en su quinta aventura en su desconocida carrera tras las cámaras. Desde los títulos de crédito iniciales, el filme recuerda al estilo de Woody Allen. No sólo en su banda sonora, sino en la presencia del colectivo judío en la trama. La cinta, ambientada en Brooklyn está cargado de diálogos al más puro estilo “alleniano”: El sexo, la soledad y el mundo de la pareja como motivos principales hacen el resto en un ejercicio que pretende homenajear la obra del veterano y célebra cineasta neoyorquino, amigo personal de Turturro. Pero todo se queda ahí, en un quiero y no puedo.

    El comienzo se encuentra próximo a lo brillante, con una premisa divertida que nos acerca a la vida de dos amigos que sin nada que perder se lanzan a una aventura surrealista. La película es muy directa al respecto y no explota como debiera las posibildades cómicas de estos novatos en semejante empresa. Allen como “chulo” y Turturro como gigoló, que de la noche a la mañana pasa de ser un tipo feucho y entrado en años a convertirse en un profesional del sexo al que mujeres de la talla de Sofía Vergara ('Modern Family') o Sharon Stone se lo disputan. Y ahí radica el principal y gran problema de un filme que podría haber dado más.

    El nulo desarrollo de los personajes tiene su máxima expresión en el propio Turturro, quien a pesar de tener los mandos de la embarcación, no da síntomas de creerse absolutamente nada de lo que hace o dice, lo cual puede ser interpretado como una clara y aterradora evidencia de la autoconciencia que el artista vuelca en su propia obra, que pese a no pasar a los anales de la historia como una joya del cine, se deja ver con agrado. Entretenida y con algunas secuencias que permanecerán por algún tiempo en el espectador, sobre todo las que tiene que ver con el propio Allen y la comunidad judía. Sin embargo, la conclusión que nos deja su visionado es que John Turturro pretende hacer una comedia a la altura de las de su amigo Woody Allen, pero que dicha empresa le queda grande y sólo consigue quedarse en el terreno del homenaje sin pretensiones.

     

     

     

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