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Diego R. Moreno

“Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos” - Heinrich Heine (1820)

Sobre este blog de Cine

O.P: En jerga cinematográfica, dícese de la primera obra de un director. Trata al cine con una visión personal y cercana, tanto el de cartelera como el ya pasado. Recomendando las películas de las carteleras y otras para ver en un día de estar en casa.


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  • 01
    Septiembre
    2014

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    '#Chef' - Una comedia gourmet

     Dicen que la buena cocina, la que emociona, es la que consigue crear emociones a través de los sentidos. Un aroma, un color o un sabor, capaces de evocar recuerdos y situaciones concretas de nuestra vida. Esa buena cocina, surge del amor y el cariño. De la pasión secreta de aquel que sabe que con su creación va a entablar una relación muy estrecha con el destinatario de la obra. En la alquimia culinaria, hay una parte importante de arte que acerca esta disciplina a la pintura, la música o el cine. Por eso mismo, Jon Favreau ('Iron Man 3') , actor y director capaz de grandes logros y temibles fracasos, se coloca el delantal de artista, y reúne todos los ingredientes para hacer que su última creación, en la que, cual mago renacentista, se encarga de múltiples tareas como la dirección, el guión, la producción o el protagonismo, se convierta en una pequeña delicatessen que convierta el menú de la cartelera estival, en un interesante viaje por el mundo de la cocina.

    Alejado del tono de sus últimas películas como director, donde predominaban la acción y los efectos especiales; y separándose del tono gamberro de muchas de las comedias en las que ha aparecido como actor; el bonachón de Favreau se sumerge de lleno en el interesante y gigantesco mundo de la alta cocina, para plantearnos un menú apto para todo tipo de paladares, donde tras una cobertura de buenas intenciones, se esconde el delicado trabajo de un narrador de historias bastante competente. Porque "#Chef", ofrece interesantes disertaciones sobre varios temas candentes en la actualidad al tiempo que dibuja un precioso relato familiar de conocimiento y cambio, narrado lejos de sentimentalismos baratos y efectismos de todo a cien.

    El arte culinario está de moda, y todo lo que está de moda, necesariamente debe estar en Internet. El chef Carl Casper tiene una crisis existencial como artista de los fogones, y se debate entre contentar al gran público elaborando lo mismo de siempre (lo que le dio el éxito) o disfrutar preparando platos nuevos (arriesgarse a cagarla y perder clientes). Hasta aquí, el dilema propio del artista de la era analógica que debía enfrentarse a un público real. Pero lo que Carl Casper no tiene en cuenta, es que hoy en día los comensales no solo se sientan a degustar el menú, sino que también consumen diariamente una gran cantidad de opiniones refritas en las redes sociales. Así que, aturdido tras sufrir el duro golpe de la crítica, decide dejar a un lado su cabezonería y hacer caso a su exmujer Inez (Sofía Vergara, ('Aprendríz de gigolo')) y a Percy, su único hijo (Emjay Anthony). Ella le dará la oportunidad de volver a sus orígenes y reencontrarse con la creación, y su hijo le dará clases de Twitter para reciclarse.

    Las redes sociales sirven a Favreau para mostrar una nueva manera de intercambio cultural que funciona como arma de doble filo para el usuario corriente; los críticos, y su, a veces, inmisericorde desidia verbal a la hora de echar por tierra el trabajo y la ilusión de personas que en su deseo de crear nuevas emociones se olvidaron de la pasión por su trabajo; son sólo algunas de las ideas que se emplean como vehículo para transportar al espectador por una cinta simpática y modesta, plagada de un sano sentido del humor que infunde ternura y nos dibuja una de esas sonrisas sinceras que nos congracian con una historia plagada de interesantes personajes, interpretados en su mayoría de manera solvente e incluso notable en algunos casos, que acompañan a los dos protagonistas principales de manera episódica, en su viaje personal hacia el conocimiento mutuo. Una relación paterno-filial alejada de cualquier pretensión de innovación, pero contada con el cariño y la ternura de aquel que respeta su creación y confía en su calidad.

    Una película para disfrutar, reír y conmoverse; siendo la comida un factor preponderante siempre a cuadro. Se recomienda ir con el estomago lleno para evitar los antojos o bien, salir del cine corriendo a buscar una buena torta cubana.

     

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