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Diego R. Moreno

“Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos” - Heinrich Heine (1820)

Sobre este blog de Cine

O.P: En jerga cinematográfica, dícese de la primera obra de un director. Trata al cine con una visión personal y cercana, tanto el de cartelera como el ya pasado. Recomendando las películas de las carteleras y otras para ver en un día de estar en casa.


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  • 02
    Septiembre
    2013

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    'El desafío: Frost contra Nixon' - En honor a la verdad

     El 17 de junio de 1972 cinco hombres fueron arrestados por el allanamiento de la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata en el complejo de oficinas Watergate en Washington, D.C. Con este episodio, en principio relativamente menor, se inició uno de los acontecimientos más importantes no sólo del siglo XX, sino de la Historia de la Humanidad: el escándalo del Watergate.

    Estos cinco asaltantes, agentes de la CIA, formaban parte del Comité de Reelección del Presidente, un equipo de militantes del Partido Republicano creado por Richard Nixon con motivo de perpetuar durante cuatro años más su estancia en el Despacho Oval, tras las inminentes elecciones que se celebrarían en noviembre de ese mismo año. Tal era la gravedad y el revuelo causado, que provocó que el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América, Richard Milhous Nixon, dimitiera ante la investigación llevaba a cabo por dos periodistas del Washington Post, Carl Bernstein y Bob Woodward.

    Estos dos profesionales marcaron un antes y un después en el mundo del periodismo. Gracias a su trabajo sacaron a la luz la corrupción en el seno del gabinete de Nixon. Por primera vez en la historia se manifestaba el poder que ejercen los medios sobre la opinión pública y acabaría como símbolo de la independencia de la prensa frente al poder político y también como un recordatorio del papel de los diarios en una democracia. Por primera vez, un presidente del país más poderoso de la Tierra dimite de su cargo. Bernstein y Woodward están desde ese entonces liderando la categoría de leyendas en el mundo del periodismo. Pero no serían los únicos profesionales en marcar unas pautas a seguir a partir de estos acontecimientos.

    El vicepresidente, Gerald R. Ford, asumiría la presidencia y su primera acción oficial fue indultar a Nixon, que impediría cualquier acción judicial con el exmandatario. No sólo no pagaría sus actos contra la justicia, sino que el pueblo estadounidense viviría en el mayor de los desconocimientos ante tal grave situación, hasta que entró a escena el periodista inglés, David Frost.

    Tres años después de la renuncia de Nixon, Frost se entrevistaría con él, a través de un formato de cuatro entrevistas, que alcanzaron una gran audiencia televisiva. En ellas, fue capaz de acorralar a un orador de la talla del expresidente hasta el punto que éste reconoció que había defraudado a los americanos y pidió, por primera vez, perdón a toda la nación.

    El director Ron Howard ('Una mente maravillosa') inmortalizó este episodio que forma parte de los momentos más célebres de la televisión en 'El desafío: Frost contra Nixon'. Con un formato que se mueve entre el falso documental y el reportaje de investigación, el filme arranca con un vigor y un sentido del ritmo cuyo único objetivo es atraer y situar al espectador de forma sencilla e impactante. Una forma concisa, verosímil y directa de introducir un tema que en otro formato podría resultar farragoso. A pesar de sus dos horas de metraje que cuentan la preparación y la realización de una entrevista, y a pesar de eso es una película entretenida que muestran todos los entramados que escondía esta entrevista y la importancia de ésta para el país. El peso de la película lo aguanta la confrontación entre el ex presidente Richard Nixon (Frank Langella, 'Un amigo para Frank') y el presentador David Frost (Michael Sheen, 'The Queen'). 

    Sin lugar a dudas, estamos ante un filme de palabras y de actores, de espacios y de ahogamientos, y sobre todo de confesiones. Aunque sea predecible, sus intérpretes y su guionista salen victoriosos en esta cinta donde se puede apreciar el poder que trae consigo una declaración, necesaria más que nunca en estos tiempos de mentiras y mezquindad en la que vivimos hoy en día.

    'Defraudé al pueblo norteamericano y tendré que cargar con eso durante el resto de mi vida', llegó a decir un Nixon entregado a la presión inquisitiva de Frost. Esa confesión del ex presidente tres años después del escándalo del Watergate convirtió a Frost en una leyenda del periodismo, que se viste de luto tras su muerte este 31 de agosto.

     

     

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