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Diego R. Moreno

“Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos” - Heinrich Heine (1820)

Sobre este blog de Cine

O.P: En jerga cinematográfica, dícese de la primera obra de un director. Trata al cine con una visión personal y cercana, tanto el de cartelera como el ya pasado. Recomendando las películas de las carteleras y otras para ver en un día de estar en casa.


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  • 01
    Noviembre
    2012

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    'Skyfall' - Licencia para matar

    Medio siglo ha pasado desde que Sir Sean Connery se enfundara por primera vez el traje de 007 y sonaran los acordes de la mítica y popular melodía del compositor británico John Barry en ‘Agente 007 contra el Dr. No’. Cincuenta años, 23 películas y 6 actores son los que se han puesto en la piel del mítico agente. 2 días, 2 horas y 44 minutos es el tiempo que se tardaría en verlas seguidas. Con 220 muertos a sus espaldas. 23 veces que ha dicho su mítica frase: ‘’Bond, James Bond’’ y 28 martinis con vodka mezclado no agitado son los que se ha tomado el agente del MI6. Sin lugar a dudas, es un personaje con el que se demuestra que los británicos saben crear iconos que están por encima de los actores que los interpretan. La saga Bond nos ha entregado una serie de películas que pese a tener sus altibajos, siempre se han sabido reinventar y adaptar a los tiempos en los que fueron rodadas. Quizá ‘Skyfall’ sea precisamente el mejor ejemplo de esto, y es que se puede bautizar prácticamente como la película de James Bond con la que desapareció el cine de espías. Esto no es en absoluto malo, el género ya había tomado un camino bien distinto desde la aparición de la saga ‘Bourne’. Algo que ya salpicó a las dos primeras entregas de este Bond de Daniel Craig. Pero esta vez, lo que aquí se nos presenta, es puro cine de acción.

    La quiebra de la Metro-Goldwyn-Mayer estuvo a punto estuvo de llevarse consigo al célebre agente del MI6 a la tumba. Consciente de esto, Bond renace y se reinventa. Sale de su habitual caricatura a la que nos tiene acostumbrados y se vuelve normal, se vuelve humano. Por primera vez podemos ver a un 007 vulnerable, un 007 al que se le puede vencer. Un 007 que necesita descansar y que sólo la mera presencia de una amenaza le hará despertar. Por supuesto nunca deja de ser Bond, todas las señas de identidad del personaje siguen presentes. El porte y la elegancia que tiene con su traje, aparece momentáneamente, pero acaba dejando paso a un atuendo mucho más práctico. Incluso vemos a un Bond desaliñado, poco preocupado por su aspecto, aunque no pierda nunca sus dotes de seductor. En una película en la que se podría decir que ni siquiera hay chica Bond como la hubo en anteriores entregas.

    Para la resurrección completa de Bond, éste debe volver a sus orígenes. El malo de 'Skyfall' es Silva, un villano de peinado extravagante, magistralmente interpretado por un Javier Bardem, al que parece ser que las pelucas no sólo le sientan bien y le saquen su lado más oscuro, como ya vimos en ‘No es país para viejos’. Parece como si se agarrasen a él, al cerebro cómo la peluca de Snake lo hacía al de Homer en el mítico especial de Halloween de ‘Los Simpson’, le den personalidad propia y lo conviertan en un villano al que es imposible no creerse y temer. Silva tiene cosas en común con Bond. Él también fue agente, el mejor, el favorito de M, interpretada una vez más por Judi Dench. Silva hará que Bond se sumerja en los infiernos de su pasado, hasta que todo eso arda. Precisamente Bardem era una de las exigencias del célebre director Sam Mendes (‘American Beauty’ o ‘Camino a la Perdición’) y el actor ha estado a la altura de las expectativas.

    Bond renace, y demuestra que le ha sentado genial este descanso de cuatro años que se ha tenido que tomar, tras ‘Quantum of Solace’. Parecía imposible pero el nuevo siglo nos está trayendo al mejor James Bond, después de tantas décadas de aventuras mediocres. En una película que pese a sus dos horas y media que pueden resultar excesivas nunca baja el ritmo, siendo siempre entretenida y vibrante. Este Bond aparte de no defraudar a los fieles, espera enganchar a la saga a las nuevas generaciones que han disfrutado más de su homónimo estadounidense 'Bourne' que del agente del MI6. Bond renace y se adapta a los tiempos que corren y el cine que se hace actualmente, pero manteniendo la clase y la elegancia de siempre. El cine de espionaje clásico perece como tal, pero Bond sobrevive a eso, se reconvierte, y nunca deja de ser el mismo. En sus bodas de oro, Bond sigue como en su primera película, y ya nos avisan que volverá, y lo hará, por supuesto, con licencia para matar.

    Valoración: 9/10

     

     

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