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Diego R. Moreno

“Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos” - Heinrich Heine (1820)

Sobre este blog de Cine

O.P: En jerga cinematográfica, dícese de la primera obra de un director. Trata al cine con una visión personal y cercana, tanto el de cartelera como el ya pasado. Recomendando las películas de las carteleras y otras para ver en un día de estar en casa.


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  • 18
    Diciembre
    2012

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    ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ – De vuelta a la Tierra Media

    El proyecto de 'El Hobbit' ha sido uno de los más tormentosos que se recuerdan en Hollywood desde hace tiempo. La película ha sufrido diversos retrasos importantes debido a las dificultades económicas de su productora MGM, así como pasó de las manos del mexicano Guillermo del Toro, que acabó como guionista, a las de su hacedor original, el neozelandés Peter Jackson. Una turbulenta producción que incluyó también una explosión con heridos, un incendio en los estudios en el país de Oceanía y una úlcera padecida por el propio director que no ha hacían sino retrasar el rodaje constantemente. Pero al fin, ‘El Hobbit’ ve la luz, casi diez años después de la multipremiada ‘El retorno del rey’ y trece desde que comenzara la locura y devoción por el anillo de Tolkien con ‘La comunidad del anillo’.

    ‘El Hobbit: un viaje inesperado’, es la película basada en la novela homónima de Tolkien. Un libro de poco más de 300 páginas. Jackson reedita el formato de su anterior trilogía fílmica, que justifica desde el principio y la  llena de situaciones y personajes inexistentes al original y rellena con guiños, en muchos casos forzados, a las anteriores películas. Pero quiere ir más allá contando más del mundo ideado por el escritor sudafricano con un inicio magistral, que nos pone en situación para que nadie se pierda, y una gran puesta en escena que se ve en todo momento con una sonrisa en la boca.

    El director es un genio a nivel técnico y cuenta con, probablemente, el mejor de los equipos en lo que a infraestructura cinematográfica se refiere, al igual que uno de los mejores equipos técnicos. Los 48 polémicos fotogramas por minuto darán mucho de que hablar. Pero si algo no es discutible es que de la nada es capaz de hacer mucho y eso, atrae mucho a cualquiera. Vuelve a rodar en su Nueva Zelanda natal, donde como ya sucediera con las tres películas anteriores, el espectador se vuelve a enamorar de estos apacibles y deseables parajes que el director escenifica en lugares de la Tierra Media como La Comarca.

    ‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ narra la misteriosa aventura que Bilbo, Gandalf y trece enanos protagonizaron sesenta años antes de la ya mítica y conocida historia de Frodo, Aragorn y compañía.

    Uno de los mayores aciertos de esta nueva saga ha sido el personificar a Martin Freeman ('Sherlock') como Bilbo: un personaje lleno de simpatía, tan vívido y "hobbiteriano" fielmente trabajado. No le sobran las características de un hobbit: huidor de los problemas, preconcebidamente temeroso, con buen gozo de la vida acomodaticia, sin buscar aventuras, “un saqueador”. Al que se le suma un Gandalf más entrañable, más gracioso, más humano, un grupo de enanos que cumplen, y un Gollum bastante más bipolar que junto con Bilbo hacen una buena escena del mítico capítulo del libro ‘Acertijos en la Oscuridad’.

    Peter Jackson, bajo la presión de no defraudar el recuerdo que tiene el público de la exitosa trilogía adapta a la perfección el clima. Mientras que una es un relato épico lleno de muertes gloriosas y espectaculares batallas, otro es un cuento infantil que trata sobre el complicado proceso que atraviesa un niño hasta que se convierte en un hombre. Las novelas referentes al Anillo Único están repletas de duro belicismo, del triunfo de la oscuridad sobre el bien, del esfuerzo sobrehumano que la naturaleza exige para mantener el orden de las cosas. En cambio, en ‘El Hobbit’ prevalece la aventura, la fantasía y el humor sobre los grandes conflictos armados, aunque estos tampoco falten. Por lo tanto, aunque ambas tengan mucho que ver entre si temáticamente, compartan personajes, tramas y mundos, hay que dejar claro que el tono es algo diferente, cada una en su estilo, aunque nunca olvidando que el director es el mismo y eso es justamente lo que les otorga a ambas un sabio y justo equilibrio de género.

    El neozelandés construye el film como un excitado homenaje a sus fans y a él mismo, cosa que no ocurría en ‘El Señor de los Anillos’, mucho más abierta a todo tipo de público. En ‘El Hobbit’, quien no se haya leído las novelas o, por lo menos, no tenga frescas las tres películas anteriores, se sentirá perdido por momentos ante la avalancha de relatos antiguos, fechas, nombres y lugares a los que se hacen referencia. Por otra parte, los enamorados de las líneas escritas hace más de setenta años por el autor de ‘El Silmarillion’, disfrutando cada referencia, broma privada o detalle.

    En la trilogía de 'El Señor de los Anillos', Jackson trataba de modo irregular el original novelado de Tolkien. Así por una parte ofrecía recreaciones artísticas fascinantes de lugares emblemáticos del inspirado e imaginativo mundo de la Tierra Media: La Comarca, Bree, la Cima de los Vientos, Rivendel, Moria, Isergard, Rohan, Gondor, Minas Tirith, La Ciénaga de los Muertos, el Abismo de Helm, Mordor, la Montaña del Destino, los Puertos Grises, etc. Así como también lograba un acertado desarrollo de los personajes y la acción: el triángulo Frodo, Sam, Gollum, el omnipresente Gandalf y su antítesis Saruman, las coreografías de las batallas, el intenso drama del senescal Denethor y su hijo Faramir, la relación de Legolas y Gimli emulando al Gordo y El Flaco, la relación de Aragorn y Arwen en una lucha entre la soledad inmortal y el amor mortal…, convirtieron a esta trilogía en una de las mayores sagas de la historia cinematográfica.

    Peter Jackson ha vuelto a la Tierra Media con una nueva cinta bastante aceptable pero que no cumple la difícil tarea de igualar a sus predecesoras, pero que promete mejorar para sus dos próximas entregas ‘El Hobbit: La desolación de Smaug’ (2013) y ‘El Hobbit: Partida y regreso (2014).

     

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