Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 29
    Diciembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Mis 10 películas de 2014

     

     

    Lo más complicado de las listas es concretar. ¿Entran estrenos de 2014 cuando se tratan, realmente, de películas de 2013? ¿Pueden colarse trabajos que han tardado más de dos años en llegar a nuestra cartelera? ¿Merece la pena tanto sufrimiento para ordenar diez obras que, de un modo u otro, te han llegado de manera especial a lo largo de 365 días? La triple respuesta sería no. Pero he obviado la tercera pregunta así que aquí tenéis una lista de MIS diez películas favoritas. Mías. De nadie más. A la hora de denunciar, insultar, aplaudir o criticar, el único responsable soy yo. En esta ocasión el criterio se basa en elegir películas realizadas y estrenadas a lo largo de estos doce meses que se acercan a su epílogo, por lo tanto, no os encontraréis con, por ejemplo, 'A propósito de Llewyn Davis' y 'Her', dos obras maestras que, pese a estrenarse en enero, tienen fecha y propiedad del pasado año. Ellas estarían, seguro, en el top 5, es decir, si aún no las habéis visto, corred. Muy rápido. Ahora sí, aquí están mis diez películas favoritas del año.
     
    10 - 'Carmina y amén' 
     
     
     
     
    Ahora sí, Paco León. Si uno no comparte, en absoluto, el entusiasmo general que despertó la primera entrega de las aventuras de Carmina Barrios, el impacto de esta maravillosa segunda entrega es aún mayor. Todo lo que se intuía bajo las capas de cine doméstico y familiar de bajo coste presentes en su predecesora terminan por explotar, a lo grande, en este festival de diálogos brillantes, escenas de sensibilidad a prueba de balas, golpes de (in)genio arrebatador. Todo crece, el León director y guionista, las interpretaciones, la intensidad, la emoción, la inteligencia, el cine. Y, por encima de todo y todos, ella, Carmina, esa bestia que se merienda a trozos la pantalla con su sola presencia, con sus ojos incendiarios, con su verbo implacable, con sus movimientos de monumento a lo cotidiano, a la grandeza de andar por casa. Berlanga se sentiría orgulloso de 'Carmina y amén'. El mejor Almodóvar, también. Paco León, del bien a la matrícula de honor en apenas dos años. Un paso de gigante.
     
    09 - 'Perdida'


     
     
     
    Una vez la hemos visto parece sencillo. Pero no lo era, en absoluto. El material que cae en las manos de David Fincher (en pie) tenía todos los elementos para identificar un caramelo envenenado, sabroso al principio pero terrible después. O, mejor dicho, sobre el papel todo bien, sobre la pantalla misión imposible. La doble narración del relato, los giros inesperados, la tensión latente, el ser o no ser, el género variante, parecer una cosa, hablar de otra, elaborar, por encima del thriller, una reflexión loca y exagerada del matrimonio. La primera decisión acertada fue que Gillian Flynn, autora del best seller en el que se basa la película, se encargara también del guion. La segunda, y más importante, que Fincher se pusiera detrás de la cámara. Incluso aquellos elementos que pensamos que fallarían (Ben Affleck) terminan saliendo redondos. Vibrante juego de ajedrez mental para el espectador, festival de delirios e imágenes impactantes, 'Perdida' encontró en su salto a la gran pantalla un lenguaje visual tan espectacular como de costumbre, un ritmo imparable, una atmósfera robada de las hojas impresas y una Rosamund Pike que convierte a su Amy en un icono total. ¿Es siempre mejor el libro que la película? No. Aquí un nuevo ejemplo.
     
    8 - 'El viento se levanta'


     
     
     Lo peor de cada diciembre es sacar las cuentas de las personas que se han marchado a lo largo del año. En la numerosa lista, terrible, de despedidas que nos ha dejado 2014 hay varias que brillan con especial intensidad. La de Hayao Miyazaki es una de ellas. Responsable de películas inolvidables del tamaño de 'El viaje de Chihiro', su obra cumbre, o 'Mi vecino Totoro', uno de los grandes genios que ha dado la animación anunciaba su retirada tras el estreno de su trabajo menos fantástico, en lo conceptual, y más personal, en lo humano. La vida de Jiro Horikoshi, uno de los ingenieros aeronáuticos más importantes de la Historia de Japón, cuyos aviones fueron usados en la Segunda Guerra Mundial, le sirvió a Miyazaki para elaborar una reflexión llena de poesía y melancolía sobre el sacrificio que se esconde detrás de cada proceso creativo y la necesidad de aprovechar cada uno de los paréntesis que ofrece el trabajo constante. Todo ello complementado por un melodrama romántico que eleva la película a unos niveles de sensibilidad y delicadeza marca de la casa. Ojalá el adiós se convierta en un hasta luego, ojalá alguien recoja el testigo de Miyazaki, ojalá nadie se canse de recordar el legado incalculable que nos ha dejado, finalizado con esta preciosa guinda de pastel. 
     
    07 - 'La Lego Película'


     
     
     
    Muchas veces, demasiadas, se nos olvida que el cine tiene una parte de juego imprescindible para entender su capacidad de mantenerse presente de una manera tan especial en nuestras vidas. Nos sirve una historia como un inmenso tablero en el que podemos imaginar, constuir y elaborar nuestra propia película paralela, una evasión total. Y la película que mejor ha entendido esta teoría y que mejor la ha elaborado ha sido 'La Lego Película'. Philip Lord y Chris Miller, responsables de otra de las películas de animación más divertidas de los últimos años, 'Lluvia de albóndigas', montan una fiesta a lo grande con todo tipo de invitados apoyándose en un mundo, el de Lego, que vive en una constante barra de libre de cameos, gags y set pieces de acción desenfrenada. Un himno en forma de canción, 'Todo es fabuloso', que resume toda la esencia de la mejor película de animación del año, un parque de atracciones para toda la familia en la que el ritmo nunca para, que siempre tiene preparada un guiño cultural, un mensaje subliminal, un chiste apropiado, un golpe a tiempo. No falla, no se lo permite. Una película que, bajo su apabullante factura técnica, esconde un homenaje a todos aquellos que no nos cansamos de jugar. Y, menos, con el cine.
     
    06 - 'La isla mínima'
     
     
     
     
    Hay películas que se ven. Hay películas que se escuchan. Hay películas que se huelen. Y hay películas que consiguen combinar todos los sentidos para ofrecer un relato que requiere de toda nuestra atención para llevarnos de un lado a otro sin que podamos  rechistar. La cima de Alberto Rodríguez, uno de los mejores directos de nuestro país, es una de ellas. Desde sus títulos de crédito, los más hermosos del año, hasta su último diálogo, inolvidable, 'La isla mínima' condensan todas las virtudes que tenemos la mala costumbre de identificar exclusivamente fuera de nuestro cine pero que, en ocasiones así, explotan ante nuestros ojos. Thriller modélico, de acabado formal impecable, con dos protagonistas, Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez, cuya química termina de redondear el resultado final, 'La isla mínima' convierte un pueblo perdido de Andalucía en terreno embarrado de mentiras, vasos rotos, cazas furtivas y maleteros manchados con sangre y sueños imposibles. Lo cotidiano transformado en terror. Una película que conviene dejarla respirar hasta que se desnuda definitivamente desvelando su auténtica naturaleza, la de clásico contemporáneo. 
     
    05 - 'Interstellar'


     
     
     
    Con Christopher Nolan no existe el término medio. En su gama de colores nunca se ha colado el gris y, en esta ocasión, nada ha cambiado en ese aspecto. Bueno, ni en ese, ni en ningún otro. 'Interstellar' ha ido un paso más allá y ha combinado todo lo que su director fue, es y desea ser. El más grande. El gigante entre gigantes. El tipo que convierta cada blockbuster en una particular Capilla Sixtina en la que siempre hay que ir en busca de más, más y más. Historia de la relación a través del tiempo y el espacio entre un padre y una hija, carta de amor de un director a un género, el de la ciencia ficción, que necesitaba una película así para recordar todas sus virtudes y posibilidades, 'Interstellar' combina el drama humano y la aventura espacial con las mismas dosis de intensa solemnidad, de épica desmedida, de equilibrio a lo largo de la fina línea que separa la excelencia de la prepotencia. Aquellos que odian a Nolan tienen material para plantar batalla durante años. Aquellos que lo aman se cansarán de aplaudir. El resto asistimos a un salto al vacío  por parte de un cineasta que no tiene necesidad de asumir estos riesgos. Pero la temeridad se agradece y, si encima sale triunfal de la pirueta, uno no puede más que valorar el triunfo total de una propuesta que, el paso del tiempo, colocará en el lugar de culto que se merece.
     
     04 - 'Mommy'


     
     
     
    25 años. Increíble. Ese niñato llamado Xavier Dolan ha necesitado menos de tres décadas para dar forma a una carrera cinematográfica que redefine el término joven promesa, repleta de logros y fallos, excesos y poesía, locura y coherencia. Una filmografía a la que, sin embargo, le faltaba una gran película, uno de esos trabajos que dejara colodado el listón a batir para todo lo que vendría después. Y ya está aquí. Se llama 'Mommy' y, además de ser, de lejos, la mejor película de su director, es uno de los relatos más lúcidos, apasionantes y geniales que se recuerdan sobre la dependencia, la pasión y la devoción casi religiosa que se establece en las relaciones familiares, en este caso representada por una madre y un hijo. El melodrama elevado al infinito, parte de la personalidad como cineasta de Dolan, sigue latente pero, en esta ocasión, los personajes están más cuidados, el tiempo está más medido, las soluciones visuales más justificadas, la emoción más lograda. Es una sensibilidad real, una ternura tangible, un relato desgarrador que anuncia obras mayúsculas al otro lado de la esquina. De momento, el último pedazo del festín propuesto por Dolan nos va a mantener disfrutando durante mucho, mucho tiempo.
     
    03 - 'El gran hotel Budapest'
     
     
    'Moonrise Kingdom' se ha terminado descubriendo como primer aviso. Además de talento visual, personalidad total, carisma en toneladas, Wes Anderson tiene corazón. Pese a que sus películas se puedan seguir entendiendo, simplemente, como un mosaico de títeres que se mueven de un lado a otro para desarrollar postales de melancolía hipster, sería un error quedarse en un punto tan superficial. Y más ahora que nos pone tan fácil encontrar la sensibilidad en medio del arte. 'El gran hotel Budapest' es el trabajo más melancólico y, al mismo tiempo, divertido y familiar que ha firmado Anderson hasta la fecha. Más allá del diseño de producción, siempre deslumbrante, queda un catálogo de personajes encantadores, perfectamente dibujados, que convierten esta especie de herencia de tía Agata en una mirada romántica, luminosa y nostálgica a una Europa que no volverá, al paso del tiempo y su manera de arrebatar todo menos el amor de toda una vida. Aunque sea solamente un viejo hotel que, al igual que el paísaje que nos rodea, vivió tiempos mejores. Todo lo contrario que Wes Anderson, cineasta que demuestra una vez más que continúa en permanente estado de gracia.
     
    02 - 'Magical Girl'


     
     
     
    No entraremos a debatir si el cine español necesitaba a un tipo como Carlos Vermut o a una película como 'Magical Girl'. No es el momento, ni el lugar. O sí. Es evidente que un país siempre requiere la aparición de genios potenciales, directores arriesgados que sepan lo que hacen, que tengan claro lo que quieren contar y el modo en el que desean hacerlo. 'Diamond Flash' era un debut más que notable, un primer trabajo que nos permitía soñar con un futuro repleto de grandes películas. Ahora, 'Magical Girl', mata dos pájaros de un tiro. Por un lado, convierte el sueño en realidad mucho antes de lo que esperábamos y, por otro lado, certifica la categoría de Vermut como ESE cineasta al que hay que seguir la pista, que justifica pagar el precio de una entrada permitiéndote entrar en su universo, dejándote jugar con sus personajes, cediendo al espectador el espacio necesario para que complete el puzzle con las piezas que forme su propia mente, la percepción de lo que está contando y, al mismo tiempo, la sospecha de lo que está ocurriendo fuera de cámara, en otro lugar, quizás, en otra película. Cumbre del cine españo, no de 2014, sino en mucho tiempo, la segunda película de Carlos Vermut atrapa con su narración fragmentada, hipnotiza con sus giros perfectamente medidos, cautiva con una atmósfera de tragedia griega. Un trabajo que roza la perfección con la punta de los dedos, que ilumina el camino, que deja lugar a la esperanza. Es algo nuevo, diferente, apasionante. Es arte. 
     
    01 - 'Boyhood'


     
     
     
    Pocas veces había sido tan complicado hablar de la mejor película del año. Muy pocas. Pero es que, en esta ocasión, enumerar las virtudes sería extraño e, incluso, inútil. Cada persona que ha visto 'Boyhood' ha visto una película diferente. Las sensaciones que ha despertado en cada espectador, el número de recuerdos que han regresado a la cabeza, el nudo en la garganta en alguna de sus escenas, es algo tan personal que, analizarlo, se convierte casi en una tarea relacionada con el psicoanálisis. Lo que Richard Linklater ha conseguido con esta película rodada a lo largo de doce años es, tan básico y a la vez complicado, como contar un trozo de vida que late en los momentos cumbres y en los puntos suspensivos que uno nunca sabe cuando terminarán de cerrarse. No hay efectismo, ni grandes giros dramáticos, tan solo un niño que, como todos, se hace mayor a través de sus ojos y los de sus mayores. La educación, la madurez, los desengaños, los golpes, los primeros besos, la primera charla seria con tus padres, los cambios físicos y personales, pasan ante nuestros ojos con la naturalidad, complejidad, costumbrismo y esa mezcla de brutalidad y delicadeza, con la que pasa la vida. El cine todavía tiene capacidad de ofrecer obras diferentes a todas las demás, obras maestras irrepetibles, nuevas sensaciones. 'Boyhood' es una película hecha para cada espectador, diferente en cada butaca, inolvidable para aquel que la siente como suya. Es un espejo. Esa virtud del cine que pocas veces se había mostrado con tanta maestría y sencillez. La grandeza de los pequeños momentos de una vida. 
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook