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Blog Turistiando - Míchel Jorge Millares

Míchel Jorge Millares

Periodista. Ejercí en La Provincia durante 18 años. Autor de varias guías turísticas de Gran Canaria y colaborador en diversas publicaciones relacionadas con la actividad turística.

Sobre este blog de Economía

Meditaciones, experiencias y sensaciones de un turista ocasional.


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  • 07
    Noviembre
    2014

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    De protocolos y realidades con el ébola y el turismo

     Llegaron 21 inmigrantes en una patera a la playa de Maspalomas, en medio de la zona nudista que es la zona nudista porque es la más alejada de los accesos para familias y por tanto la zona donde sólo pueden llegar vehículos con tracción total, tanto los de Cruz Roja, Policía Local y Servicio de Limpieza (o en patera, no lo olvidemos). Para estos casos hay un protocolo: atención, detención, identificación y expulsión del país.

    Llegaron 21 personas, agotadas y febriles por permanecer no se sabe cuántas horas sin apenas moverse en la diminuta embarcación, expuestos al sol y al frío de la noche en altamar. Algunos de ellos presentaban síntomas de fiebre, cosa habitual en el 60% de los casos de inmigrantes que llegan por mar a nuestras costas, una situación ya conocida y hasta ahora atendida sin problemas, pero para ello se ha creado otro protocolo, ya que es un síntoma que se vincula también a la posibilidad de ser portador del ébolay, como vienen de una zona de riesgo, se activó el mismo. O lo que es igual: pánico y sálvese quien pueda. Por lo menos, así se verá en los titulares de prensa: Activado el protocolo por ébola ante la llegada de varios inmigrantes en patera a la costa de Maspalomas. ¡Fuerte peligro!

    Dicho esto, no llegó el médico o el equipo sanitario a Maspalomas (que no al lugar donde llegó la patera) cinco horas después. No había ambulancias ni las que hay pueden llegar al lugar donde llegó la patera. La Policía Nacional tampoco tiene vehículos adecuados para acceder al lugar donde llegó la patera. O sea, que los protocolos se hicieron para atender a los inmigrantes o casos de riesgo por ébola en las oficinas de la Delegación del Gobierno o en las puertas de un hospital o en un lugar al que puedan llegar guaguas o taxis, ya que en medio de las dunas y la playa está visto que no era posible.

    El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana actuó sobre el lugar con sus medios, sin disponer de mascarillas ni trajes herméticos para evitar posibles (e improbables) contagios. Pero es que el Ayuntamiento no es competente en materias de sanidad ni de extranjería. Pero lo hizo. Para ello atendieron como pudieron a los inmigrantes en el lugar y utilizaron el camión que utiliza el servicio de limpieza de playas para mover enseres, recoger arena y trasladar al personal que limpia la playa. No es una guagua de las que recogen a los turistas en el aeropuerto, pero tampoco es un cambión de basura y gracias a eso evitaron que los inmigrantes, desfallecidos y febriles, tuvieran que caminar varios kilómetros.

    Está claro que no era posible la llegada de ambulancias (una por paciente) porque no las hay adaptadas a las dunas y la playa. Tampoco pudieron llegar los policías nacionales. Pero lo más asombroso es el ensañamiento de algunos medios con el hecho de que fueran desplazados en el único medio que se dispone para entrar en las dunas, desde el lugar donde desembarcaron hasta el final de la playa donde esperaban tanto los agentes policiales como los médicos. También falló elprotocolo de comunicación en situaciones de crisis. ¡Ah! Perdón, que resulta que no lo hay

    Se ha puesto en solfa a los responsables municipales del principal destino turístico de Canarias. Y todo el mundo se fija en la foto del camión -en el traslado- como algo humillante y no como una solución a un problema en un lugar con sus condicionantes. Quizás lo propio habría sido enviar una flota de helicópteros militares y un batallón de personas con los trajes herméticos para mostrar al mundo que tenemos una playa donde los turistas se bañan desnudos junto a portadores del ébola (con esa imagen, lo de posible o presunto no sirve de nada). ¡Lo que nos faltaba!

    Habrá que mejorar los protocolos y habrá que ser más cuidadoso con lo que se afirma por algunos periodistas que sólo consiguen desprestigiar un destino turístico que, con sus limitaciones, hace lo imposible por conseguir que la estancia de los visitantes, sean turistas o personas que llegan en patera, no se convierta en una película de terror tal como nos la han pintado.

    En este caso, se podría describir de dos formas lo sucedido y las dos son válidas según se mire:

    • Versión más usada: Los inmigrantes son trasladados de forma inhumana a su llegada a Gran Canaria
    • Versión más realista: Varios inmigrantes náufragos y enfebrecidos son ayudados a salir de una playa de dunas donde no podía acceder cualquier tipo de vehículos
    Está claro que hay mucha competencia entre los destinos turísticos. Pero nosotros nos bastamos para convertir lo que es una situación anómala en un escándalo. Con este caso, así como con el del volcán de La Restinga, demostramos la necesidad de elaborar y activar los mecanismos necesarios de comunicación para situaciones de crisis. ¡Y ya estamos tardando!
     
    Por otro lado, y en este caso concreto, supongo que ahora se pondrá camiones oruga en cada playa para ser previsores ante lo que podrá suceder en próximas ocasiones. Pero el ébola en origen o los problemas de subdesarrollo en África que lo solucionen otros.

     

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