Blog 
Turistiando
RSS - Blog de Míchel Jorge Millares

El autor

Blog Turistiando - Míchel Jorge Millares

Míchel Jorge Millares

Periodista. Ejercí en La Provincia durante 18 años. Autor de varias guías turísticas de Gran Canaria y colaborador en diversas publicaciones relacionadas con la actividad turística.

Sobre este blog de Economía

Meditaciones, experiencias y sensaciones de un turista ocasional.


Archivo

  • 07
    Enero
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El humor canario, anfitrión del turismo

    Siempre me ha preocupado el escaso apoyo de las instituciones a uno de nuestros más dignos y populares representantes de la identidad, la cultura e incluso el arte canario: el humor. No sólo no existe un apoyo -salvo el aprovechamiento populista a través de la televisión autonómica- sino que existen un profundo desconocimiento y hasta desprecio hacia los humoristas canarios pasados y presentes, sean escritores, dibujantes o humoristas de escena.

    Traigo este tema a mis páginas porque en estos días se expone la muestra 'Más allá de Cho Juaa' en el Centro de Iniciativas Culturales de La Caja, la colección familiar de cuadros, dibujos y de historietas de Eduardo Millares Sall, autor de un personaje singular en sus tiras de 'Humor isleño' en el Diario de Las Palmas que se convertiría en un icono popular del humor socarrón insular: Cho Juaa, que también sería el alter ego de su creador. La exposición es una excelente ocasión para conocer a este artista y, por consiguiente, una de las obras más destacadas del arte canario y, en particular, del humor canario.

    Una de las peculiaridades que caracterizan la obra de Eduardo Millares es su coincidencia con la irrupción y el desarrollo del turismo de masas en las Islas, en particular en Gran Canaria, a finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta. De ahí que la obra humorística de Cho Juaa recoge, entre otras manifestacioes de la sociedad del momento, el choque cultural entre el canarión y el choni, entre los usos y costumbres rurales y la nueva sociedad más interesada en el sol y la playa que en los cultivos agrícolas de subsistencia.

    Esta visión humorística permite al canario expresar su sorpresa, interés y curiosidad sobre esos individuos llegados del frío norte escandinavo ansiosos de tostarse al sol, con sus vestimentas llamativas, su moral y costumbres religiosas tan alejadas del oscurantismo político y religioso de la dictadura franquista.

    Pero no tiene su origen en este autor el humor canario, mucho antes encontramos a la célebre 'La perejila', o la obra de su padre, Juan Millares Carló, o de sus abuelos, los Hermanos Millares Cubas con sus canariadas o 'El diario de Don Antonio Betancourt', el 'Diario de un noventón' de Domingo J. Navarro... Y, cómo no, la obra de Pancho Guerra, creador del singular personaje Pepe Monagas.

    Otro elemento fundamental en el desarrollo del humor canario es la colaboración colectiva en el suplemento que ofrecía Diario de Las Palmas bajo el nombre de 'El Conduto', donde se aunaba la colaboración de numerosos escritores, periodistas, dibujantes, fotógrafos y que permitía ofrecer una información más audaz y arriesgada en tiempos de censura, gracias a la valentía y sentido del humor de sus autores.

    Otro aspecto que recoge Cho Juaa en sus obras y en sus viñetas es la actividad del profesional de la hostelería, perfectamente retratada como una relación entre clientes y trabajadores que se encuentran ante personas que hablan distintos (y no sólo uno, sino varios) idiomas, que demandan productos desconocidos y que se arman de paciencia para poder satisfacer sus necesidades.

    Lo dicho. Todo un estudio sociológico sobre la irrupción del turismo en una sociedad isleña y aislada que cambia en apenas una década su forma de vida. Una (o varias) isla donde la propiedad del litoral deja de ser despreciada para convertirse en el principal recurso económico de individuos y empresas. Y les recuerdo, no dejen de visitar la exposición... Seguro que les sorprenderá.

    Puede leer más artículos del autor en el blog Islas bienaventuradas

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook