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Viajar fácil y barato
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Blog Viajar fácil y barato - José Daniel  Vinuesa Torregrosa

José Daniel Vinuesa Torregrosa

Mi nombre es Daniel Vinuesa. En estos últimos seis años he viajado bastante, unos 60 países (principalmente por Europa y Asia) y sin duda, es uno de los mayores placeres y también una fuente de sabiduría en lo personal. ...

Sobre este blog de Economía

En este blog, iré poniendo distintos trucos para viajar de manera segura y barata. En cuatro años que no he parado de viajar relativamente de forma independiente, uno aprende mucho de como saber moverse por el mundo pero antes de viajar, hay horas en Internet, de análisis, de selección de lugares, e...


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  • 03
    Octubre
    2014

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    Viaje a Uzbekistán (I). Introducción

     

    Siempre he creído que para un viajero, hay lugares en el mundo que nunca pueden faltar y tal vez, uno de ellos, es sin duda por donde pasó el mejor viajero de todos los tiempos, Marco Polo. Hablar de este veneciano es lógicamente, hacerlo de la Ruta de la Seda y que mejor país en la actualidad que represente ese histórico camino que Uzbekistán, auténtica encrucijada de caminos.

     

    En este primer post sobre este hermoso país, lo enfocaré a datos a tener en cuenta para visitarlo ya que hay pequeños detalles a tener en cuenta.

     

    Este país se encuentra en la zona denominada del Asia Central, que además está formado por los países de Kazakhstán, Kyrgyzstán, Tayikistán y Turkmenistán. Todas estas repúblicas pertenecieron en su momento a la antigua Unión Soviética. Junto con Liechtenstein, Uzbekistán es uno de los dos país doblemente aislados del mar, es decir, ni él ni sus países colindantes tienen costa con el mar. Lógicamente, aquí excluimos el Mar de Aral y el Mar Caspio, al considerarse mares interiores. 

     

     

    Gran situación geoestratégica la de Uzbekistán, auténtica

    encrucijada de caminos durante la Ruta de la Seda

     

    Datos geográficos.

     

    La capital de este país es Tashkent. Tiene una superficie de 447.400 kilómetros cuadrados y una población entorno a los 30 millones, si bien tras recorrerlo, pude comprobar que la gran mayoría de su territorio es árido, sin casi vida y por tanto, concentrándose la gran mayoría de su población en las principales ciudades tales Tashkent (su gran capital), Urgench, Khiva, Bukhara, Samarkanda, Fergana etc. Para más información tanto geográfica como histórica, mejor remitirse al artículo en la Wikipedia.

     

     

     

     

    Visados

     

    Los españoles que deseen visitar Uzbekistán necesitan estar provistos de un visado. Para más información, aquí está la web de la Embajada de Uzbekistán en España.

     

    Por lo que pude ver cuando estuve allí, este es un país más bien de visitas en grupos organizados y realmente, se veían pocos viajeros que iban por su cuenta pero los pocos viajeros por libre que pudimos ver mi mujer y yo, fue de los más increíbles que vimos.

     

    También, lo que nos llamó la atención es la gran cantidad de viajeros europeos, norteamericanos, australianos, etc. que con edades superiores a los 70 años viajaban por esas latitudes (y por otras que hemos visto). Esto es algo que nos sorprendió muy positivamente la vitalidad con la que afrontaban esos viajes pese a esa edad y que creo  que en España, hay que cambiar un poco el chip en ese sentido ya que a veces creo que por desgracia, al llegar a una edad uno se quiere autolimitar y parece que viajar a esas edades en España por estos países suena un poco a veces a alguien trasnochado, friki o similar. Está claro que por desgracia, siguen habiendo algunas diferencias con respecto al resto de Europa en lo referente a la mentalidad.

     

    De estas personas que me encontré durante el viaje, me he llevado las mejores anécdotas. Encontrarte en un hotel de Uzbekistán con un señor de unos 70 años de Nueva York, decirle que eres de Gran Canaria y que te diga “Playa del Inglés, fantastic” o que un neozelandés de una edad similar, le digas que eres de Canarias y que te diga que los perros de raza presa canario fueron llevados a Nueva Zelanda para ser perros pastores de las ovejas allá, no tiene precio.

     

    Que visitar en Uzbekistán

     

    Esto lógicamente ya dependerá de los gustos de los viajeros, el número de días, etc. pero creo que nunca puede faltar una visita a las ciudades de Khiva, Bukhara y Samarkanda, ciudades míticas de la Ruta de la Seda. Tal vez, Samarkanda, sea la más conocida pero entre las tres, quizás la pondría en la última en mi clasificación personal. No es que desmerezca, ni mucho menos, pero Khiva está en una galaxia diferente y Bukhara, se hace más entrañable, íntima y querida. Otros lugares a visitar podría ser el Mar del Aral, el Valle de Fergana, etc.

     

    Khiva

     

    Bukhara

     

    Samarkanda

     

     

    Como llegar a Uzbekistán.

     

    La mejor manera (al menos que no se desee optar por la experiencia de llegar en moto en la que Asia Central tiene una gran cantidad de rutas para llegar), es a través del avión. Se puede decir que Uzbekistán Airways tiene prácticamente el monopolio para llegar a este país desde cualquier parte del mundo. Otra opción puede ser utilizando las opciones de stopover que ofrecen la compañía turca Turkish Airlines o la rusa Aeroflot y visitar ciudades de esos países por prácticamente el mismo precio del billete.

     

    El viaje desde España directo, son aproximadamente unas siete horas y media. En el caso de donde vivo ahora, en Nueva Delhi (India), está a unas dos horas y media, incluso más cerca que de esta ciudad a Bombay.

     

    En general, no fue malo el servicio de Uzbekistán Airways. Quizá la única anécdota es que en el vuelo interno entre Tashkent y Urgench, el avión de hélices a utilizar, un viejo Ilyushin 114-100, de fabricación de la antigua Unión Soviética, no le arrancaba los motores y hubo que cambiar de avión, llegando con un retraso de una hora aproximadamente.

     

    La comida del avión me pareció buena, quizá algo más elaborada que en otras compañías aéreas. En lo referente a las pantallas de diversión individualizadas, a la ida no tuve pero bueno, tenía ya suficiente lectura para ver los lugares a visitar por las distintas ciudades. Y en el viaje de vuelta, si había dichas pantallas pero la oferta de entretenimiento, tampoco era muy allá. Lo que si pude encontrar es el grandioso disco “The wall” de Pink Floyd, una auténtica joya discográfica.

     

     

     

    Tipo de aviones que utiliza Uzbekistán Airways en

    trayectos internacionales

     

    Una reliquia aeronáutica, un Ilyushin 114-100

     

    En el viaje de vuelta, pudimos disfrutar de

    pantalla de entretenimiento individualizada

     

    Y encontrarse con el disco 'The Wall', de Pink Floyd

    no tiene precio

     

    En general bien el servicio de comidas,

    más elaboradas que otras compañías aéreas

     

     

     

     

    El aeropuerto de Tahskent tiene dos terminales, una para la internacional y otra para la doméstica. Ambas entre sí están incomunicadas para ir a pie y por tanto, se requerirá ir en taxi ya que no hay autobuses lanzaderas. Al principio, nos pidieron cinco dólares (para ver si picábamos) pero luego tras decirles dos dólares (1,5 euros aproximadamente) les pareció un precio tan bueno que ni rechistaron.

     

    Lo que nos llamó la atención fue la cercanía de los aeropuertos con las ciudades, a no más de 10 kilómetros salvo el caso de Khiva, que más bien es que el aeropuerto pertenece a la ciudad de Urgench, habiendo una distancia entre de 35 kms.

     

     

    Trámites en el aeropuerto.

     

    Al llegar desde el extranjero a este país, lo primero que nos toparemos será con la aduana. Yo no se porque muchas veces el personal que se encarga de controlar los pasaportes tienen siempre mala leche pero por desgracia, parece algo estandarizado y es la primera impresión que se lleva uno del país y en esto habría, que cuidarlo más. No es normal que si un policía está en un puesto fronterizo, de repente vea el pasaporte de una persona, y sin más, deje el puesto, dejándolo vacío y sin dar explicaciones y tener que pasarse el turista a otra cola pidiendo casi un favor a los otros pasajeros. Vi que lo hacían tanto en los trámites de entrada y salida del país.

     

     

     

    Afortunadamente, todo se quedó en una primera mala impresión de los uzbekos. Después nos dimos cuenta que son gente maravillosa, con un gran sentido del humor y siempre dispuesto a ayudar en todo y en la gran mayoría de las veces, de forma desinteresada.

     

    A la entrada al país, tendremos que entregar un formulario que nos entregaran en el avión y que es la declaración de bienes. Hay que guardarlo hasta que salgamos del país, que nos lo volverán a pedir. Aquí pongo el formulario en inglés ya que en el aeropuerto de Tashkent, a la salida, solo pude verlo en ruso. Así se puede comparar casilla con casilla aproximadamente.

     

    Asimismo, en cada lugar que nos alojemos el encargado del hotel debe darnos un papel indicando los días que estuvimos hospedados en dicho lugar. Esto también hay que entregarlo en la aduana al salir del aeropuerto. Sin embargo, en nuestro caso, no nos lo pidieron pero bueno, cuanto más exceso de documentación tengamos en este tipo de países, mejor. Aún en lo referente a la burocracia, siguen anclados un poco en la parafernalia soviética, que al fin y al cabo, fue una exrepública.

     

     

    Como moverse dentro de Uzbekistán

     

    Si el traslado que se va a realizar es desde Tashkent a Khiva (a través del aeropuerto de Urgench), creo que la mejor opción es a través del avión ya que es un vuelo corto (entre una o dos horas según el avión que se use) ya que los trenes que se usan en este destino son largos y pesados. Asimismo también sería recomendable hacer el viaje en avión entre Khiva y Bukhara, de tan solo una hora ya que el recorrido en coche, son de unas siete horas por una carretera tortuosa en medio del desierto y el coste del taxi es de unos 100 dólares cuando el avión puede haber tarifas de unos 50 dólares. Claro, que si el coche es compartido, disminuyen los gastos pero también vaya infierno debe ser un coche totalmente lleno en un trayecto tan largo y con un calor sofocante. Aquí dejo unas fotos que saqué desde el avión en el trayecto de Urgench (el aeropuerto más cercano a Khiva) a Bukhara. Basta ver la sequedad de la tierra. 

     

    Algunas fotos del gran paisaje desertico que cubre gran parte de

    Uzbekistán

     

     

     

     

     

     

     

    Sin embargo, para moverse entre Tashkent, Bukhara y Samarkanda, sin duda, la mejor opción es ir en tren, ya que hasta allá ha llegado la tecnología española a través de la empresa Talgo, todo un orgullo. Esta es la web oficial de la compañía de ferrocarriles uzbekos. En nuestro caso, cogimos el tren Afrosiyab, con una duración de tres horas entre Bukhara y Samarkanda y de tres horas y media entre Samarkanda y Bukhara, el coste total de estos dos trayectos para dos personas en segunda clase, fue de unos 40 euros. Para comprar los billetes, la mejor opción es hacerlo a través de algún hotel en el que nos vayamos a alojar allá ya que por una módica comisión, entre 2 y 3 euros, ellos se encargan de todo. La opción de ir directamente a una agencia de viajes (denominadas Aviakassa en  uzbeko), no es buena idea ya que en cuanto vean que uno es extranjero, le suben las comisiones de gasto. 

     

    En general, los trenes muy cómodos y con un cierto toque

    retro de la época soviética

     

     

     

     

    Una talgo en la estación de Samarkanda, todo un orgullo.

     

     

    El servicio es muy bueno y sobretodo, totalmente puntual. Asimismo, podremos ver como es el gran paisaje árido de Uzbekistán y sobretodo pensar como cientos de años se podían hacer esas caravanas con unas condiciones de clima tan extremos.

     

    Ya para movernos dentro de la ciudad, una cosa que llama la atención en Uzbekistán es que la gran mayoría de los coches particulares son taxis potenciales. Es decir, es muy normal que uno esté caminando por la calle y pare un coche preguntándonos por si queremos ir a algún lado. Nosotros, en todo momento, decidimos ir en taxi oficial aunque bien es cierto que prácticamente usamos taxis en Samarkanda y en Tashkent para ir y salir del aeropuerto.

     

     

    Donde alojarse

     

    Uzbekistán es aún un país  que en lo referente al turismo, tal vez se encuentre algo verde. Esto se puede considerar una ventaja o desventaja pero ya cuando se tiene un cierto rodaje viajando, se ve mejor como una ventaja. Los alojamientos son básicamente hoteles familiares donde aún premia el contacto con el cliente y salvo en la capital, Tashkent, aún no existen grandes mamotretos de hoteles totalmente impersonales y con un contacto frío con el huésped.

     

    En todo momento, los encargados de los hoteles  se preocupaban de sus clientes, atendían sus dudas turísticas, etc. Ya en cada post sucesivo, hablaré del correspondiente hotel.

     

    El clima

     

    Es un factor a tener en cuenta. Mi esposa y yo estuvimos en la última semana de septiembre y aún había mucho calor. Así, durante el día las temperaturas podían alcanzar máximas de unos 35 grados pero a partir de las seis de la tarde, era bastante agradable pasear e incluso, ya por la noche hacía fresco. El calor es seco ya que anduvimos durante horas pero se sudaba poco, a diferencia del calor húmedo que hay en muchas partes del sureste asiático. Es recomendable llevarse protectores para los labios y como no, una gorra para taparse la cabeza.

     

    En esta web, se indican las temperaturas medias de Samarkanda durante todo el año.

     

    Seguridad

     

    Uzbekistán nos sorprendió bastante en este sentido. No pudimos notar en ningún momento una sensación de inseguridad. De hecho, cuando íbamos a restaurantes, muchas mujeres dejaban el bolso en la mesa en lo que iban al baño, algo, desgraciadamente impensable hoy en día en España.

     

    Comida y bebida

     

    La comida uzbeka está prácticamente monopolizada por la carne, es muy difícil encontrar platos de pescado, debido lógicamente a su situación geográfica. El plato nacional es el plov, que consiste en arroz con pasas y con carne. Me esperaba de este plato que tuviera gran concentración de carne pero vi que era mínima comparada con el arroz. Así, que tras estar ahora viviendo en la India y que en este país, la carne se considera un manjar y hay que pagarla bien, pues ya el resto del viaje por Uzbekistán, me decanté ya por la carne a solas. Es impresionante su exquisita calidad.

     

    Lo que nunca vi fue carne de cerdo, ya que oficialmente este país es musulmán, si bien digamos que es más bien light ya que tampoco se oía la llamada de la oración un poco antes de amanecer como en otros lugares y uno puede encontrar todo el alcohol que desee. No es necesario recurrir a hoteles de cinco estrellas para encontrarlo como ocurre en otros muchos países de religión musulmana; se podía ver fácilmente en restaurantes, mercados, supermercados, etc.

     

    Típica carta de platos nacionales en

    un restaurante uzbeko

     

    El pan y la carne, los grandes protagonistas de la

    gastronomía uzbeka

     

    El plato nacional, el Plov. Consistente

    en carne, arroz, pasas, etc.

     

    Pinchitos de carne, muy típicos de allá también.

     

    Una hamburguesa con pan uzbeko.

     

     

    Ensaladas fría de patatas

     

    El pan de Samarkanda, algo diferente al resto de Uzbekistán.

     

    Cerveza de Uzbekistán

     

    Otra marca de cerveza

     

     

    Es interesante hacer una visita a los mercados de las localidades en el que podremos ver una gran cantidad de frutos secos así como una gran cantidad de tipos de frutas de unos colores hermosos.

     

    Gran tradición en charcutería

     

    Un auténtico paraíso de los frutos secos

     

     

     

     

     

     

     

     

    Tal vez sorprenda un poco que pese a la aridez de la gran mayoría del país, pueda tener buenos y exquisitos alimentos. El motivo radica en el Mar de Aral. Durante la época soviética, gran parte del caudal de los ríos que desembocaban en dicho mar, fueron desviados a grandes zonas de regadíos en donde se pudo plantar frutas, algodón, etc. Eso hace que en los alrededores de las principales ciudades, existan auténticos vergeles que dan toda esta comida pero sin embargo, ha agravado seriamente, y con carácter irrerversible, el ecosistema de dicho mar, que tal vez, en pocos años, desaparezca. Más info, aquí.

     

    Grandes vergeles a las afueras de las principales ciudades

     

     

    Las plantaciones de algodón, las principales culpables

    del fin del Mar de Aral

     

     

    El dinero

     

    En Uzbekistán hay que tener en cuenta unas cosas importantes a la hora de ir para allá:

     

    • Ya hay que venir con una cierta estimación de dinero (venir con dólares o euros) de lo que uno se va a gastar allá ya que el número de cajeros automáticos es casi nulo en todo el país y por tanto, aprovisionarnos de dinero allá, es casi misión imposible. De hecho, en Khiva no vimos ni un solo cajero, en Bukhara uno y en Samarkanda, el recepcionista del hotel nos dio un mapa indicando los cajeros que había en la ciudad (no más de tres o cuatro en total).
    • Aquí, muy difícilmente, una pareja se gastará más de 100 euros al día ya que no hay prácticamente hoteles muy caros y comer bien, cuesta barato. Por tanto, si se quiere ir sobrado de dinero e incluso para algún souvenir, un cálculo diario de 100 euros estaría bien (aunque ya verán que tras los primeros días, se darán cuenta que es una cantidad relativamente excesiva y que sobrará dinero).
    • Además, en este país, se da el caso que el cambio que ofrecen en la calle es mayor que el cambio oficial. Así, en el mercado negro, por un euro dan 3.600 sums mientras que el cambio oficial, sólo dan 3.000 sums. No es tampoco algo que se persiga ya que prácticamente no hay lugares para hacer el cambio de forma legal y sin embargo, a la entrada de cualquier mercado o incluso los hoteles, se regían por el cambio extraoficial.
    • En este país, el billete más grande es el de 5.000 sums (alrededor de 1,5 euros) pero son casi imposibles de ver (similar a lo que ocurre en España con los billetes de 500 euros). Prácticamente la gran mayoría de los billetes que se ven en circulación, son de 1.000 sums, que esto significa unos 30 cts. de euros.
    • Uzbekistán no es un país excesivamente caro. Comer en un buen restaurante para dos personas puede estar entre los 10 y 15 euros. Una carrera de taxi, entre uno y dos euros, etc. Los hoteles entre 25 y 35 euros la noche para dos personas y con desayuno. Pero como comenté antes, el principal problema es que al haber prácticamente billetes de 1.000 sums como el más grande, para pagar cualquier nimiedad, había que sacar un gran fajo de billetes de la mochila y empezar a contarlos. Así, para una comida de 38.000 sums (unos 11 euros) había que pagarlos con 38 billetes de 1.000 sums. Lógicamente ya para pagar hoteles o los trenes que comenté anteriormente, se usan dólares o euros.

     

    Todo este fajo de dinero corresponde a aproximadamente unos 30 euros

     

    Todos estos billetes eran los necesarios para pagar una comida

    de 38.500 sums (o sea, 39 billetes de 1.000 sums)

    o al cambio, unos 11 euros

     

     

     

    Ya en mis próximos posts, hablaré de cada una de las ciudades donde estuve, concretamente en Khiva, Bukhara y finalmente, la mítica Samarkanda.

     

    Ver artículo en el blog www.viajesparatorpes.com

     

     

     

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