RUBÉN ACOSTA - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
El último contingente de militares del Mando de Canarias procedente de Afganistán regresó ayer con la plena satisfacción del deber cumplido. Así lo demostraron tanto el coronel jefe del operativo, como los soldados y hasta los familiares, orgullosos del trabajo realizado en una misión de paz con muchos riesgos, pero que cumplió con su objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población afgana.
Unos 400 familiares se dieron cita en la Base Aérea de Gando para recibir a los militares, en un acto presidido por el teniente general jefe del Mando de Canarias, José Luis Vega Alba. Padres, esposas, novias, hijos y otros familiares esperaron pacientemente a que finalizara el protocolo militar habitual en estos casos para fundirse en un abrazo emotivo con estos hombres y mujeres que durante cuatro meses han estado muy lejos de sus hogares y que han soportado unas duras condiciones, con temperaturas de hasta 25 grados bajo cero -el invierno afgano más frío en 30 años- y un ambiente rodeado de pobreza y violencia.
El coronel jefe de la Agrupación de Fuerzas Aspfor XVIII, Honorio Cantero, explicó que en la provincia de Bagdhis, donde tenía su base el destacamento, "se ha notado una evolución positiva en este tiempo tanto desde el punto de vista de la seguridad como del nivel de vida y poco a poco vamos dando pasos para que este país entienda lo que es vivir en democracia y acepten a sus estructuras de gobierno". Los 432 militares procedentes del Archipiélago han trabajado en el campo de la seguridad, apoyando a la policía y al ejército afgano.
Pero la misión no ha sido sólo para garantizar la seguridad, sino que también se trabajó en estrecha relación con las autoridades de la provincia para que pudiesen ejercer sus actividades con cierta normalidad, lo cual es bastante difícil en un país desestructurado. Cantero destacó también la labor de reconstrucción y desarrollo llevada a cabo simultáneamente por los militares y los civiles a través de los fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional.
RESPETO. Honorio Cantero dijo que, pese a la elevada inseguridad que se vive en el país, las tropas españolas destacadas en Bagdhis y Herat "son muy respetadas por la población, no hemos tenido enfrentamientos directos prácticamente en ninguna ocasión en estos cuatro meses de estancia", agregó el coronel.
Cantero explicó que en todo momento se trabajó con la intención de respetar la cultura de los afganos y ayudándoles sin imponerles otra forma de vida. Cantero dijo que lo más importante en Afganistán es trabajar en la educación de los niños para que el país pueda tener un futuro distinto al que ha sido su pasado y sigue siendo su presente.
El contingente canario del país asiático ha regresado a las Islas en tres tandas después de ser relevado en la zona noroeste del país por la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, con base en Almería. Ha sido la primera misión enteramente bajo mando canario que se ha desplegado en el exterior bajo mandato de Naciones Unidas y no se descarta que a finales de año haya otra misión a algunos de los lugares donde hay tropas españolas como Kosovo, Líbano o el propio Afganistán.
Algunos de los familiares que fueron ayer a recibir a los militares evidenciaron la angustia y preocupación que han vivido en estos meses debido a las condiciones que se viven en este país, pero también expresaron su orgullo y satisfacción por la labor realizada por las fuerzas españolas, que incluso construyeron un colegio para facilitar la educación de los niños afganos. Atrás quedan ya las duras condiciones de un país debilitado por el fanatismo y la violencia.