SALVADOR LACHICA - SANTA CRUZ DE TENERIFE.
Sectores de CC están plante- ando la necesidad de abrir un debate interno en el seno de la coalición para definir la estrategia a seguir ante la eventualidad de que el PP se convierta en un verdadero obstáculo pa-ra una relación fluida con el Gobierno central. Palmeros, herreños o majoreros que no se adscriben al llamado sector paulinista consideran que CC debe estar preparada para romper con sus socios actuales y abrir la puerta a distintas opciones de gobernabilidad. Frente a ellos, los paulinistas advierten que el buen talante de Zapatero con el Gobierno canario "es una pose".
Aunque reconocen que hay que esperar a comprobar tanto la buena disposición al diálogo del nuevo Ejecutivo central como las maniobras de sus socios en los próximos meses, estos sectores creen que hay que analizar todos los posibles escenarios para evitar sorpresas. A los ya tradicionales reparos que existen en el seno de la organización nacionalista en La Palma, El Hierro y Fuerteventura se ha unido un sector de Tenerife que ha visto con preocupación cómo los conservadores les han venido comiendo terreno electoral y que no ven con buenos ojos la continuidad del pacto si, como sucedió hace cuatro años bajo la Presidencia de Adán Martín, la política belicista del PP pone en peligro la consecución de acuerdos vitales para Canarias, como el sistema de financiación, la inversión en infraestructuras o el Estatuto de Autonomía.
Todos estos mimbres, y su posible evolución en los próximos meses, son los que los escépticos consideran que deben ser objeto de un serio análisis en el seno de CC, por más que el propio presidente del Ejecutivo regional, Paulino Rivero, sea proclive, como sucedió en 2005, aunque Adán Martín obvió este análisis, a mantener el acuerdo con el PP por lo que resta de legislatura, si bien rebajando la tensión que ha existido en el último año.
El sector afín a Rivero cree que la buena voluntad de Rodríguez Zapatero es solamente una pose y que el Ejecutivo central seguirá castigando a Canarias por no estar gobernando los socialistas y que primará la política agresiva de Juan Fernando López Aguilar, secretario general del PSC y hombre fuerte en el entorno del presidente del Gobierno de España. Por ello, creen que al final no habrá que romper con el PP.