P. G.
El consejero del Partido Popular en el Cabildo de Gran Canaria Carlos Sánchez reconoció ayer ser el autor de la grabación de la conversación mantenida entre José Manuel Soria y el denunciante del Grupo Europa, Francisco José Benítez Cambreleng. Sánchez exculpó de esta forma al vicepresidente del Gobierno de Canarias, José Manuel Soria, y al empresario Rafael Bello, y declara que "la grabación la hice yo con mi teléfono móvil".
El consejero del PP, en la oposición del Cabildo, aseguró a LA PROVINCIA/DLP que la cita entre Benítez Cambreleng, José Manuel Soria, Rafael Bello y él se produjo en torno a las nueve de la noche del pasado 4 de mayo, en un local propiedad que la familia de Cambreleng que tiene arrendado Carlos Sánchez. En esa reunión, siempre según la versión del consejero popular, Benítez Cambreleng reconoció que hubo un periodista presente durante su denuncia ante la policía de la trama de corrupción del Grupo Europa, que afecta a varios cargos del PP, y que además la policía trató de presionar al testigo para que inculpara a miembros del PP. Sin embargo, Cambreleng niega la segunda de las afirmaciones y asegura que han manipulado lo que dijo, además de haberle grabado una conversación privada sin su consentimiento.
"Al día siguiente", explicó ayer Sánchez, "puse la grabación en manos del presidente de mi partido, porque le dije que creía que deberíamos ejercer acciones legales". José Manuel Soria, por su parte, en el comunicado difundido en la tarde del pasado martes a los medios de comunicación, recoge que "al concluir la reunión y antes de despedirme, D. Carlos Sánchez y D. Rafael Bello me comunicaron que la conversación que habíamos mantenido la habían grabado con su teléfono móvil".
Una semana antes de la reunión grabada por Carlos Sánchez, las mismas personas se reunieron en el mismo lugar, pero "en esa ocasión no se grabó la conversación", explicó Carlos Sánchez.
La controvertida grabación, según aseguró ayer José Manuel Soria en rueda de prensa, será puesta en manos de la Fiscalía para si, una vez analizadas, pudieran existir indicios delictivos de algún tipo. También, el letrado de Francisco José Benítez Cambreleng, Javier Guerra, trabaja ya en la redacción de una querella contra Soria, Carlos Sánchez, Rafael Bello y los responsables de la revista Època.