EFE - SANTA CRUZ DE TENERIFE.
La federación ecologista Ben Magec-Ecologistas en Acción pedirá en la ponencia técnica de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (COTMAC) la retirada definitiva del proyecto monumental en la montaña de Tindaya "por sus grandes irregularidades".
Los ecologistas afirman en un comunicado que el proyecto que ideó el fallecido escultor Eduardo Chillida para Tindaya es además "incompatible con los altos valores naturales y arqueológicos de la montaña" y carece de estudios rigurosos y objetivos que avalen y justifiquen la realización y ejecución del delirante proyecto.
Ben Magec denuncia el intento del Gobierno de Canarias "bajo la empecinada dirección" del consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, Domingo Berriel, de continuar "a toda costa" con el proyecto de Tindaya.
A pesar de "la amplia contestación social" por parte de técnicos y un importante sector de la población que han denunciado "el escándalo de especulación, corrupción y desfalco económico" el Gobierno canario, con Asamblea Majorera como inspirador, sigue haciendo "oídos sordos" y continúa con la intención de sacar adelante el proyecto, añade.
Ello a pesar de que se sigan cometiendo "todo tipo de irregularidades, posibles ilegalidades en la tramitación del proyecto, falseamiento de informes técnicos y lo que es más grave, sin contestar las alegaciones", que en el caso de Ben Magec son cuatro en el último año contra el estudio de impacto y las normas de conservación.
Con este panorama, se pretende aprobar en la ponencia técnica de la COTMAC la declaración de impacto ambienta "sabiendo que se ha tenido que cargar el macro-estudio que el propio Gobierno encargó hace dos años, y sabiendo que tiene deficiencias tan graves como la inexistencia de una evolución del posible impacto de la obra a los bienes arqueológicos".
Este requisito es "imprescindible y de obligado cumplimiento", sobre todo si se tiene en cuenta que estos valores son de los más importantes que concurren en la montaña y su entorno y que se van a ver afectados directamente por la construcción del túnel, pues la zona de acopio de materiales y movimientos de maquinaria se hará encima y junto a uno de los grandes poblados.
Estos bienes, sobre todo los grabados podomorfos, hacen que la montaña sea Bien de Interés Cultural aunque hasta la fecha ni el Gobierno de Canarias ni el Cabildo de Fuerteventura "se han dignado a delimitar como les obliga la Ley dichos grabados rupestres".