SALVADOR LACHICA
La reforma electoral no es urgente ni prioritaria para el Gobierno regional y el actual sistema está avalado por el Tribunal Constitucional. Estos dos fueron los mensajes lanzados ayer por el jefe del Ejecutivo autonómico, Paulino Rivero, durante un debate en el Parlamento de Canarias. A una pregunta de los socialistas, Rivero aseguró que "mi Gobierno considera prioritario atender a las familias que pasan necesidades y luchar contra el desempleo" antes que llevar a cabo una rebaja de las barreras de acceso al Parlamento, y recordó que el sistema electoral actual "es perfectamente democrático, porque está avalado por el Tribunal Constitucional".
Con todo, reconoció que todo modelo de acceso al Parlamento "es debatible y mejorable", pero adelantó que "el mejor es el que obtenga la mayoría de este Parlamento", en lo que fue una clara advertencia de que los grupos del Pacto (CC y PP) no apoyan la propuesta del PSC de anular la barrera regional y establecer un único tope insular del 5 por ciento de los votos válidos emitidos en cada circunscripción.
Manuel Marcos Pérez, el interpelante del PSC, hizo un llamamiento a Rivero para que "una sus fuerzas" a las del PSC para permitir que "esos grupúsculos a los que ustedes quieren ignorar, estén representados en el Parlamento" y haga caso al dirigente de AHI (herreños) Tomás Padrón para que apueste por un "sistema justo y proporcional".
Rivero le respondió que "con más o menos barreras electorales, ustedes [los socialistas] van a estar ahí, donde les corresponde, en la oposición", pues en su opinión "el problema no es el sistema electoral" que rige en el Archipiélago, sino "sus propias actitudes".
El presidente del Ejecutivo respondía así a las acusaciones de Manuel Marcos Pérez en el sentido de que Rivero "no quiere a Canarias ni a los canarios" porque "aunque se llena la boca de participación ciudadana, rechaza una reforma para democratizar el sistema electoral" para que gran parte de la sociedad pueda estar representada en la Cámara regional.
Rivero aseguró tras la intervención del presidente del Grupo Socialista que la misma demuestra que "de humildad no tienen nada y no han escuchado a los ciudadanos" el pasado 7-J, por lo que vaticinó que esa actitud es la que "va a impedir que accedan al Gobierno de Canarias".