RUBÉN ACOSTA
La Unión Europea redoblará los esfuerzos para solidarizarse con Canarias y España en materia de inmigración. El comisario de Libertad, Seguridad y Justicia de la UE, Jacques Barrot, se comprometió ayer a elaborar un plan de redistribución de los inmigrantes ilegales que llegan a Canarias y a las costas mediterráneas para "aliviar la carga" de los países receptores de la inmigración clandestina, buscando la solidaridad de los países del norte de Europa, hasta ahora ajenos a este fenómeno. En este compromiso Barrot incluye a los menores inmigrantes según lo estipulado en el llamado Programa de Estocolmo, acuerdo que hace mención específica a la problemática de los menores africanos no acompañados. El comisario europeo dijo que durante la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, se aprobará el plan de acción para realizar una política común europea en relación con estos menores.
Jacques Barrot estuvo ayer en Gran Canaria, donde visitó el centro de menores inmigrantes de Arinaga, el dispositivo del Frontex y el centro de internamiento de Barranco Seco. Además, pudo comprobar el funcionamiento de las patrulleras de la Guardia Civil y de Salvamento Marítimo para la vigilancia costera de las Islas y el rescate de inmigrantes irregulares.
Junto a Barrot también estuvo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el cual reconoció que Canarias está recibiendo "poca ayuda" de otras comunidades autónomas y garantizó que el Estado no va a "desatender" a Canarias con los menores inmigrantes. Rubalcaba cree "razonable" que Canarias pida más esfuerzos a las comunidades para que acojan menores y sólo exceptuó a Andalucía, comunidad que sí tiene copados sus recursos para acoger a los adolescentes que vienen de África en pateras y cayucos. Pese a la petición del presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, para que el reparto de los menores por todo el territorio nacional se haga por ley, el ministro de Interior no se mostró partidario de realizar reformas legales ni cambios competenciales y apostó por la cooperación y la solidaridad.
Barrot reconoció que los 130 millones de euros que recibirá España hasta 2013 para refugiados e integración de inmigrantes es poco, pero se comprometió a reforzar y aumentar este presupuesto con la aplicación del Programa de Estocolmo.