JOAQUÍN ANASTASIO
El descenso de la llegada de inmigrantes a Canarias sigue reduciéndose a marchas forzadas como consecuencia de la crisis económica y de la presión de las policías fronterizas sobre las mafias tanto en los países de origen como en las costas canarias. Así, pese a la llegada de algunas embarcaciones en el mes de junio a las Islas, que rompía la racha de casi tres meses sin que se produjeran intercepciones, el primer semestre del año, a falta de unos días para completarse, se va con una cifra desconocida desde ha tiempo en las estadísticas manejadas por el Ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno en Canarias.
Según esos datos, el número de inmigrantes irregulares por vía marítima que llegó a Canarias en estos meses es de 1.447, de ellos 1.402 adultos y 129 menores, frente a los 3.701 adultos y 335 menores que habían alcanzado las costas canarias hace un año, lo que representa una caída de la inmigración por pateras y cayucos de un 64 por ciento respecto al mismo periodo de 2009.
Los meses de la primavera de este año están siendo particularmente representativos respecto de la tónica general de descenso progresivo de la inmigración irregular en los dos últimos años. Así, mientras en 2008 durante los meses de abril mayo y junio los ocupantes de embarcaciones clandestinas fueron más de 2000, en esos tres meses de 2009 sólo lo han hecho, a diez días de que concluya junio, 84 personas, las primeras que alcanzan las costas canarias desde finales de marzo. Periodos tan prolongados sin presencia inmigrantes no se conocían desde el año 2000.