A. ZABALETA / N. VAQUERO
10.57h El presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, llegaba por la calle León y Castillo a la sede de Presidencia del Gobierno en un Audi negro. Le esperaba su homólogo canario, Paulino Rivero, a la puerta de la edificación presidencial, entre un montón de medidas y personal de seguridad. Zapatero se encontró, al bajarse del coche, con una salva de aplausos, provenientes de la acerad donde se ubica el edificio de Servicios Múltiples III. En otros vehículos llegaban los ministros José Blanco, Miguel Sebastián y Celestino Corbacho. Tras los saludos de rigor, unos y otros entraron en Presidencia. Les esperaba una mañana de reuniones y negociaciones con varios consejeros del Gobierno de Canarias. En un primer momento, Rodríguez Zapatero y Rivero mantuvieron una reunión presidencial a puerta cerrada, mientras ministros y consejeros hacían lo propio en la sala que habitualmente hace de comedor en Presidencia.
12.15h Rodríguez Zapatero y Rivero, tras una hora de cara a cara, se incorporaban a la reunión general con el resto de miembros de ambos ejecutivos, para ir cerrando los acuerdos y las actuaciones conjuntas. Mientras tanto, en la planta baja el enjambre de periodistas iba ya afilando sus armas de trabajo, sus grabadoras, cámaras y bolígrafos, a la espera de la rueda de prensa conjunta que ambos presidentes tenían previsto protagonizar para dar cuenta del resultado de la cumbre. Los chismorreos hacían también su agosto. Personal cercano a Rivero comentaba maravillado cómo la delegada del Gobierno, Carolina Darias, se había "colado" en una reunión bilateral a la que, según decían, no había sido invitada. Esas mismas fuentes trataban de justificar la ausencia en la reunión del vicepresidente del Gobierno canario y consejero de Economía y Hacienda, José Manuel Soria, por el hecho de que "no se iban a tratar temas de su departamento". Abajo, en el salón de actos, esperaban las sillas reservadas con los nombres de los ministros y los consejeros, y una para el viceconsejero de Presidencia, Javier González Ortiz.
13.10h Paulino Rivero aparecía en el salón de actos de Presidencia con traje azul marino. Cinco minutos después llegaba Rodríguez Zapatero, vestido en tonos oscuros, para sentarse al lado del presidente canario y comenzar la rueda de prensa. En las primeras filas se acomodaban ministros y consejeros, que llegaban hablando entre ellos: Celestino Corbacho con Jorge Rodríguez, Miguel Sebastián con Inés Rojas. José Blanco, algo abstraído. Comenzó exponiendo Rivero, que estuvo escueto y muy sobrio, abandonando el tono beligerante de otras veces. "Seguimos avanzando", concluía el presidente canario con un tono de voz que no era precisamente triunfalista. Luego comenzaría sus explicaciones Zapatero, más calmado, más didáctico, con una prosodia que contrasta con la del presidente canario.
12.38h Tras el turno de preguntas finalizaba la rueda de prensa conjunta. A Zapatero, que salió a toda pastilla de la edificación junto a sus ministros, no le esperaban esta vez aplausos, sino protestas. Frente a Presidencia, donde apenas dos horas antes fue ovacionado, se agolpaban protestas de todo tipo. Unas mujeres pedían responsabilidad a la Consejería de Sanidad por los perjuicios que les había causado el fármaco Agreal; el representante de un colectivo que defiende los derechos de los animales pedía, armado con un altavoz, una ley estatal de protección de animales...
14.10hHecansa ofreció en la Residencia de Presidentes el almuerzo para 36 personas, 12 en la mesa presidencial, incluyendo a los presidentes, ministros y consejeros, y el resto en el jardín. Un total de 22 profesionales sirvieron los entrantes de mojo de queso con nachitos de gofio, croquetas de morcilla de Teror, chupito de crema de berros con queso tierno de Fuerteventura y un corte de papas arrugadas con almogrote gomero. El menú consistió en una crema fría de papa negra con aceite de aguacates y un lomo de cherne a la plancha con mojo de tomate y crujiente de verduras isleñas. El postre fue un bizcocho de cítricos. No hubo tiempo para mucho más, porque a las 15.30 horas estaba prevista la salida de un avión que llevaría a Rodríguez Zapatero, sus ministros, sus asesores y personal de seguridad de vuelta a Madrid, para continuar con sus obligaciones, con su agenda.