ARÁNZAZU FERNÁNDEZ
Las aguas del Parque Natural del Archipiélago Chinijo, en el norte de Lanzarote, se convirtieron ayer en el lugar escogido por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y su familia para pasar el día en uno de los espacios con más riqueza ambiental de Europa. A esa excursión se incorporó el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, de vacaciones en la isla de los volcanes desde el pasado lunes.
El mandatario y su esposa, Sonsoles Espinosa, llegaron procedentes de la residencia de La Mareta al puerto de Órzola (municipio de Haría) pasadas las doce y diez del mediodía, acompañados de una de sus hijas y de Sebastián. Desde ese muelle, una zódiac de la Guardia Civil, en la que viajaban también miembros de su equipo de seguridad, los trasladó hasta los alrededores de Alegranza, el islote situado más al norte de Chinijo y que cuenta con espectaculares fondos para la práctica del buceo, una de las actividades a las que es aficionada Sonsoles.
A diferencia de anteriores ocasiones, la presencia de ZP no causó demasiado revuelo entre los vecinos y visitantes de Órzola, a pesar de que en el momento en el que fue advertida una de las dos embarcaciones que realizan los trayectos de la línea regular que une Lanzarote y La Graciosa estaba a punto de partir. Otro grupo de turistas aguardaba el servicio marítimo siguiente para embarcarse.
LA GRACIOSA. La aparición de guardaespaldas y efectivos de la Guardia Civil desde primeras horas de la mañana, tanto en Órzola como en Caleta del Sebo (el principal núcleo de La Graciosa) hizo sospechar a la población de la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo acudiese la pasada jornada a disfrutar de una jornada playera en la costa graciosera. De hecho, en su primer veraneo en Lanzarote, y coincidiendo con su cumpleaños, el 4 de agosto de 2005, estuvo en una cala del sur de esa pequeña isla, donde incluso almorzó.
Sebastián podrá conocer uno de los destinos más solicitados por el turismo nacional, Lanzarote y sus islotes. La ministra de Defensa, Carme Chacón, estuvo en 2008 veraneando en La Graciosa.
Apenas dos o tres curiosos se acercaron hasta el embarcadero donde estaba atracada la zódiac en la que viajaron el presidente, su ex asesor en temas económicos, y el resto de su comitiva, escoltados por dos barcos de la Guardia Civil.