Una de las polémicas del verano ha sido la decisión del Gobierno central de apoyar con 420 euros durante dos años a los parados que se queden sin prestaciones desde enero de este año. La polémica no sólo ha sido por los titubeos del Ejecutivo hasta que definió la medida y rectificó las fechas, sino también las afirmaciones del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, pidiendo a las comunidades autónomas que asuman esta ayuda a los desempleados cuando acaben los dos años a los que se compromete el Ejecutivo central. Estas declaraciones del titular de Trabajo no han sentado nada bien en Canarias, donde existe la llamada prestación canaria de inserción (PCI), una ayuda de entre 400 y 500 euros que otorga la Consejería de Bienestar Social a las familias sin recursos económicos.
En la actualidad cerca de 3.000 familias canarias reciben esta prestación por parte del Gobierno regional, en concreto 2.805, según los datos oficiales. Para los próximos meses se prevé un repunte en la demanda de este tipo de paga pero en modo alguno el Ejecutivo la ve como una alternativa futura a los 420 euros implantados ahora por el Gobierno de Zapatero. R. A. D.