J. BOLAÑOS / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Aumentar la seguridad de los aviones y aunar esfuerzos en el largo proceso judicial que les espera. Éstos son los objetivos principales que se han propuesto los miembros de la Asociación de Víctimas del Accidente de Spanair JK5022, tras una reunión celebrada en Las Palmas de Gran Canaria.
Los familiares del accidente de avión acaecido el pasado año en Barajas han decidido dar un nuevo impulso a sus reivindicaciones. Dentro de este proceso de reorganización, la nueva junta directiva se ha propuesto aunar sus esfuerzos con el objetivo de evitar que posibles negligencias en materia de seguridad puedan causar nuevos sucesos en la aviación.
La nueva presidenta de la organización, María Nistal, manifestó ayer su preocupación por la escasa preocupación que habían tenido hasta ahora los responsables de Aviación Civil por vigilar el cumplimiento de las medidas de control de los aviones. Y no sólo eso, añadió, sino que el Gobierno de España se había preocupado más en tratar de apartar a los técnicos que hacían públicas sus discrepancias con este tipo de actuaciones.
En este sentido, pide que las compañías dejen de hacer "lo que les da la gana y que se dote al departamento correspondiente para extremar la vigilancia sobre las compañías, para que se cumplan las normas de seguridad. Todo ello, añadió, para que no se vuelva a repetir una tragedia como la del Spanair.
La asamblea, a la que asistieron unos 60 miembros, acordó también aunar esfuerzos con la contratación de un gabinete jurídico que lidere el proceso judicial entre todos los afectados. El objetivo es evitar que la existencia de muchos representantes pueda dilatar el litigio y su resolución.