A. J. F.
El paro lleva a la falta de ingresos y si la falta de recursos en las familias se prolonga, entonces la situación se agrava. La crisis económica y el desempleo han empujado en lo que llevamos de año a otras 12.000 familias canarias a solicitar algún tipo de ayuda social a las administraciones para poder hacer frente a las necesidades más básicas, es decir, comida, alquiler y recibos de servicios esenciales como la luz o el agua. Estas 12.000 familias se añaden a las más de 25.000 que ya estaban recibiendo esas prestaciones sociales antes de que comenzara la crisis, con lo cual son ya más de 37.000 las que solicitan ayudas.
Los ayuntamientos están desbordados, ya que se les ha triplicado la demanda social. Además de los fondos propios que han tenido que ir aumentando para hacer frente a esta situación, el Gobierno de Canarias ha tenido que incrementar de cuatro a diez millones de euros los fondos destinados sólo a emergencia social, además de otros 2 millones que provienen de la obra social de las cajas de ahorros de Canarias. En 2008, estos fondos llegaron a unas 9.000 familias mientras que en 2009 se espera que alcancen a unas 15.000, según las demandas que han ido presentando. Un ejemplo claro se da en Las Palmas de Gran Canaria, el municipio más habitado de las Islas y con más demanda de ayudas sociales. Hasta el 31 de agosto la ciudad se acercaba al millar de ayudas de emergencia social, cuando en el primer semestre del pasado año no llegaban al medio millar.
Una encuesta sobre ingresos y condiciones de vida de los hogares isleños ya desvelaba en 2007 que más de 700.000 canarios vivían con poco menos de 700 euros al mes. Entre estos, se contabilizaba un grupo de casi 150.000 que subsistían con 552. La cifra se ha incrementado.