R. ACOSTA
El presupuesto canario y los indicadores macroeconómicos dibujan un panorama poco esperanzador para la recuperación de la economía de las Islas en el año 2010. El Gobierno regional diseña unas cuentas donde cae la inversión pública, retroceden las partidas sociales (Sanidad y Educación) y prevé una reducción de los ingresos fiscales similar o peor que la de este año. Con este escenario no se creará empleo neto al menos hasta final de año o ya en 2011, con lo que la tasa de paro se mantendrá entre el 25 y el 30% (entre 250.000 y 300.000 parados); continuará la atonía del consumo con la permanente amenaza de la deflación y el crecimiento del PIB seguirá en términos negativos, alrededor de un -0,4%.
El principal factor en el que deposita su confianza la Comunidad Autónoma para que los indicadores no continúen en cifras negativas es que la recuperación de las economías europeas, sobre todo Alemania y Reino Unido, y la de Estados Unidos frene la caída del sector turístico, que ha sido el último al que ha llegado el impacto de la recesión.
Los agentes económicos y sociales critican que los presupuestos que prepara el Ejecutivo autonómico no sean "anticíclicos", con el fin de hacer frente a una crisis que se prolongará en 2010. El Ejecutivo ha dejado claro que la inversión pública tendrá una "evolución desfavorable" y estará sujeta a la evolución de los ingresos y al mantenimiento de los servicios públicos esenciales. "La prioridad es abrir los hospitales no hacer carreteras" es la consigna del Ejecutivo.
De los 300 millones de caída de los presupuestos (-4,2%), la mitad será en Sanidad (unos 100 millones) y Educación (50 millones). El resto se los repartirá el capítulo de Personal (-1,5%) y las inversiones, centradas sobre todo en la Consejería de Obras Públicas, que vuelve a los niveles de hace dos años y un descenso de entre 50 y 60 millones de euros. El Gobierno llegará al límite del endeudamiento permitido porque la deuda pública quedará reducida casi a cero.